Jueves, 28 de Febrero de 2013 07:00
Por Edgar Contreras
y Alejandra Benítez
AGENCIA REFORMA
NEZAHUALCÓYOTL.- Por cuarta vez en 5 días, la violencia le marcó “gol” al futbol mexicano.
A los actos delictivos suscitados el pasado fin de semana en la Liga MX, ayer se agregaron varias campales en la Copa MX, en el marco del Neza-América en el Estadio de la UTN.
Las gradas de concreto, la alambrada y los tubos de la cabecera norte fueron utilizados como armas.
El enfrentamiento más violento ni siquiera se produjo entre barras rivales, sino entre las azulcremas Ritual del Kaoz y La Monumental.
El primero de esos grupos de animación ya estaba instalado en la cabecera norte 2 horas antes del partido. En el rol, el club Neza sólo le vendería 500 boletos a los visitantes, pero al estadio acudieron al menos 800 barristas.
La Monumental ingresó al inmueble al inicio del partido. No cupo en esa zona y avanzó a las gradas aledañas. La mecha estaba encendida. Los 20 policías fueron rebasados.
Primero, rompieron las mallas metálicas que los separaban. Después, destrozaron el concreto de las gradas y así tuvieron un arsenal de rocas, que llovieron como si fuera confeti.
Un barrista del Ritual del Kaoz incluso sometió a sus rivales con un tubo que arrancó de la malla.
Otros pelearon a puño limpio, a patadas, 5 contra 1, 4 contra 1. A la inversa de lo que ocurre en el Azteca, esta vez La Monumental fue minoría.
Una pareja, con todo y su bebé, corrió aterrorizada tratando de evitar la agresión; la Policía la apoyó.
Hubo heridos por doquier, entre ellos muchos menores de edad. Personal de seguridad del inmueble les ofreció asistencia médica, pero la rechazaron.