Sábado, 02 de Marzo de 2013 07:00
Aprendizaje tecnológico en las empresas de metalmecánica en Sonora
Las empresas de metalmecánica (MM) en Sonora conforman un segmento muy heterogéneo, que abarca desde rudimentarios talleres dedicados a la fabricación de herrerías para los comercios locales, hasta modernas empresas que diseñan y fabrican equipos de automatización para las transnacionales del automóvil.
Con base en información obtenida a partir de la aplicación de encuestas en 59 micro, pequeñas y medianas empresas de este sector, ubicadas en los municipios de Hermosillo, Ciudad Obregón, Navojoa, Guaymas, Empalme y Nogales, durante los años 2010 y 2011 (como parte de un proyecto de investigación realizado entre COLEF y COLSON, financiado por CONACYT), es posible conocer el nivel de aprendizaje tecnológico de estas empresas a partir de tres factores: 1) el mejoramiento por aprendizaje; 2) las actividades desarrolladas para incrementar el conocimiento y 3) las estrategias desplegadas para incrementar su aprendizaje.
El primer hallazgo de la investigación resultó ser que las empresas de MM en Sonora mejoraron sus capacidades de manera diferenciada dependiendo si están o no vinculadas a las Cadenas Globales de Valor (CGV), también llamadas redes globales de producción.
Con respecto al mejoramiento por aprendizaje, las diferencias más grandes entre estos dos grupos de empresas se presentan en las habilidades para el desarrollo de nuevos productos y procesos y en la mejor utilización de técnicas productivas, equipos, insumos y componentes. Además, la capacidad de toma de decisiones estratégicas, la estructura organizacional y la productividad en los procesos resultaron mejor evaluadas en las empresas que tienen vínculos con las CGV. Mientras que el grupo de empresas no vinculadas muestra mayor fortaleza en la habilidad para adaptación de equipos y en la capacidad de vinculación.
Los resultados del segundo factor muestran que las empresas vinculadas a las CGV realizan en mayor medida actividades que les permiten aumentar y compartir conocimiento entre sus trabajadores. Es decir, se involucran más en actividades de colaboración que implican diversos tipos de flujos de conocimiento derivadas de mayores exigencias técnicas y de calidad. Como por ejemplo la colaboración con proveedores, la documentación de procesos, la asistencia técnica de clientes o proveedores y la capacitación de personal. En tanto el otro grupo de empresas sobresale por la utilización de esquemas de transferencia de conocimiento más tradicionales, como los esquemas maestro-aprendiz.
En cuanto a las estrategias desplegadas por las empresas para aprender, se encontró que las vinculadas a las CGV tienen mejores resultados en la búsqueda y desarrollo de nuevos clientes y en la adecuación a las exigencias del mercado internacional, mientras que el resto de las empresas centran sus estrategias de acción principalmente a la adquisición de maquinaria y equipo y a la disminución de costos y tiempos de producción.
A partir de estos tres factores se construyó un índice de aprendizaje en el cual se clasificó a las empresas en dos categorías: de “alto aprendizaje” o “bajo aprendizaje”. Los resultados muestran que 48 por ciento de las empresas de MM en Sonora vinculadas con las CGV son de alto aprendizaje, mientras que sólo 20.6 por ciento de las no vinculadas fueron clasificadas en esta categoría.
Estos resultados coinciden con el argumento teórico que sostiene que la derrama tecnológica generada por las empresas transnacionales permite mejorar las capacidades de las empresas locales. En este sentido, las CGV pueden convertirse en redes de transferencia de conocimiento al transferir capacidades técnicas y gerenciales desde las empresas líderes hacia sus proveedores locales para que estos sean capaces de cumplir con sus exigentes estándares de calidad.