Será el martes 12 cuando inicie el proceso de votación para la elección del nuevo Pontífice

Por Irene Savio

AGENCIA REFORMA

CIUDAD DEL VATICANO.- La elección del próximo Papa entró ayer en su recta final.

Llegado a Roma el último cardenal ausente, el vietnamita Jean Baptiste Pham Minn-Man, condición sine qua non para el inicio del proceso de votación, El Vaticano anunció que el Cónclave en que se elegirá el sucesor de Benedicto XVI inicia el martes 12 de marzo.

La decisión fue tomada tras cinco días de reuniones a puerta cerrada, en los que se llevaron a cabo 8 debates entre los 115 de los 117 cardenales habilitados al voto, pues uno no participará por motivos de salud y el otro renunció tras ser acusado de encubrir casos de pedofilia.

“Por la mañana se celebrará en la Basílica de San Pedro la misa Pro eligiendo Romano Pontífice. Por la tarde del mismo día se entrará en el Cónclave”, informó ayer el portavoz Vaticano, Federico Lombardi.

Hoy los cardenales se reúnen por última vez antes de la elección para sortear, entre otras cosas, las más de 200 habitaciones del albergue de Santa Marta donde se alojarán.

No hay una estimación exacta de cuanto pueda durar el Cónclave. El primer día se realiza una votación, pero en los días siguientes hay dos rondas por la mañana y dos por la tarde.

También las cualidades de quien debe suceder a Benedicto XVI son motivo de encendidas discusiones tanto de los expertos como de los mismos purpurados.

En las intervenciones de los 151 cardenales reunidos hasta ayer en Roma para los encuentros previos al Cónclave, los 115 habilitados para votar han subrayado muchas diferencias, pero también algún denominador común: no se descarta un Papa no europeo.

Esto por el perfil que tienen algunos candidatos extraeuropeos, como los estadounidenses Sean Patrick O’Mally y Timothy Dolan, y el canadiense Marc Ouellet, los tres de Norteamérica pero con contactos también al Sur del continente.

“El episcopado americano es un grupo cada vez más compacto de Norte a Sur”, dijo el vaticanista Ignazio Ingrao, al explicar que en el clan del continente americano, compuesto por 33 cardenales, los hay muchos --no todos-- que quieren tener su primer Papa.

Un Pontífice no europeo podría ser elegido incluso sin los votos de sus compatriotas. Ahí está el caso del papable brasileño Odilio Scherer, cercano al cardenal italiano Giovanni Battista Re y a Angelo Sodano, el decano de los cardenales, uno de los orientadores de voto a pesar de que no votará.

También es posible que en grupo de los llamados “americanos” se cuenten prelados europeos, incluso los italianos, entre ellos el arzobispo de Milán, Angelo Scola.

Esto porque, en todo caso, a este bando lo cohesiona la idea de que la Iglesia necesita un fuerte cambio para recuperar la credibilidad tras el escándalo conocido como Vatileaks: la filtración de documentos que destapó las luchas de poder e intrigas dentro de la curia de Roma.

Pero he aquí otra incógnita, ya que tradicionalmente un Papa fuerte en el plano de la gestión no ha sido ni extraeuropeo ni europeo, sino italiano.