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Le concede la Virgen un milagro: se une Olga con su hijo Roberto


Por Candelaria González
TRIBUNA
El lazo afectivo que une a una madre con su hijo nadie lo puede romper porque finalmente la sangre llama y une. Tal fue la desesperante y amarga experiencia que vivió Olga Janeth Correa Álvarez, de 23 años de edad, quien después de un año 9 meses logró estrechar nuevamente entre sus brazos y comerse a besos a su único hijo Roberto Midguet, de 6 años de edad.
Sentada en la sala del Juzgado Primero de lo Familiar a la espera de ser notificada con la custodia exclusiva y provisional, así como del respectivo depósito del menor en su domicilio, habla de los días amargos, de los ruegos, de las noches de desvelo, de su tristeza y de la locura que sintió cuando su ex pareja Roberto Midguet Amezquita le arrebató a su hijo a base de mentiras y amenazas, el pasado 16 de julio del 2012.
Afortunadamente la Alerta Amber en Sonora logró ubicar al padre en la ciudad de Tala, Jalisco, para detenerlo y avisarle que ya habían localizado al menor el pasado 12 de diciembre, una noche antes ella le había encendido una vela a la Virgen de Guadalupe, suplicándole le regresara a su niño y un milagro sucedió, manifestó.

Entre maltratos y mentiras
Olga, empleada de un supermercado de la localidad, narró que por amor se unió a su pareja durante seis años en los que soportó violencia verbal y física, con cicatrices en su ceja, boca y cuello que la marcaron de por vida.
La pareja vivió con los suegros de ella en la comunidad de Cócorit, y después de tres años se separó de él y al tiempo se independizó, situación que molestó a Roberto Amezquita, quien reclamó la custodia del menor alegando que la mamá era una enferma mental, alcohólica, drogadicta y que lo maltrataba.
Fue el Juzgado Primero de lo Familiar quien le otorgó al padre la providencia cautelar que es la antesala para la custodia, que se dio el pasado 27 de abril del 2012, en la casa de la suegra de nombre Alma Velia.
"Yo estaba en mi trabajo y fueron a notificarme de dicho Juzgado que tenían una orden de restricción contra mí y que no me acercara a mi hijo, esa anoche no dormí, lloré mucho y recé, era algo muy injusto y una pesadilla lo que estaba viviendo", manifestó.

La defensa
En su impotencia Olga contrató los servicios en la figura de Raymundo Vizcaíno Coronado, quien la apoyó y procedió a presentar un amparo en el Juzgado Séptimo de Distrito, bajo expediente 411/12, por el acto de injusticia que se estaba cometiendo, por esta razón concedieron el amparo y culminó con que la providencia cautelar era contraria a la Constitución.
Según el Juzgado Primero de lo Familiar ha otorgado al menos unos 30 juicios de pérdida de patria potestad en el presente.
"Yo acudí ante la juez del Juzgado y le dije que me mirara bien y que me examinara, porque yo no estaba ni loca, ni era adicta a ninguna droga y que lo único que pedía era que me regresaran a mi hijo", expresó.
Sus ruegos fueron escuchados y efectivamente salió en perfecto estado de salud todos los exámenes psicológicos y físicos que le practicaron. Al ganarse el amparo le conceden la custodia y fijan un plazo de 24 horas para entregar al menor.
Después vino una orden de cateo en la casa de sus suegros, y el niño y el papá desaparecieron.

La búsqueda en faceboock
Afligida por lo sucedido subió una fotografía al internet en facebook para tratar de dar con su paradero y hasta en los medios de comunicación, por sí alguien los llegara a ver.
Y hasta que me comentaron de la Alerta Amber en Sonora, por parte de la Procuraduría General de Justicia en el Estado (PGJE), cuyo teléfono es 6622594800, acudí y me atendieron muy bien, me comprendieron y apoyaron hasta el final.

Reparación de daños
Por lo desgastante que ha sido para Olga este año 9 meses de andar en tantos trámites legales, estima su abogado que el reclamo por la reparación de daños debiera ascender a 300 mil pesos.
Vizcaíno Coronado, abogado, dijo que gracias a la coordinación de la Alerta Amber el proceso fue más fácil aunque tuvieron que recurrir a querellas, denuncias y amparos. Actualmente Roberto Amezquita se encuentra tras las rejas y de llegar a salir bajo fianza tendrá que respetar la orden de restricción que le prohíbe acercarse al menor y su mamá.

Alegre Navidad
Hace un año, Olga pasó la Navidad más triste de su vida, pero esta vez será diferente y llena de alegría, pues hará una cena que podrá compartir con su hermoso hijo Roberto, de ojos verdes, y sus familiares.
Su alegría no la puede ocultar cuando observa a su pequeño corriendo de un lado a otro jugando con su pelota, a quien ama profundamente y no quiere separarse nunca.
"Soy una mamá muy feliz y le pido a las mujeres que están pasando por una situación similar, en separación de su pareja, que piensen siempre en los hijos porque son ellos quienes sufren mucho, que luchen, tengan fe y que busquen la ayuda", agregó Olga.