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Mario Rivas Hernández
Tragedia y Asalto: ¿Presagio decembrino?

PARA MUCHOS LAS TRAGEDIAS en días pre-navideños en las carreteras son una cuestión del azar.
A veces, el periodo vacacional de diciembre transcurre sin pena ni gloria.
“Saldo blanco”, se ufanan los mandos de las distintas corporaciones encargadas de la seguridad vial.
Pero otras veces las tragedias se hacen presentes por anticipado.
SI UNO CREYESE EN las cábalas de los pitonisos, se diría que este periodo vacacional será muy trágico.
Digo, por los presagios.
Acá, en el Sur del Estado, ya se registró la primera tragedia en carretera: tres miembros de una familia murieron en un accidente que tornó en pesadilla lo que se proyectaba fuesen unas vacaciones felices, plenas de amor y espléndidos deseos.
Pero también ocurrió el primer asalto en carretera contra una familia y en plena vacaciones pre-navideñas. Esto, por lo que respecta a Sonora.
Usted seguramente leyó la nota de SAÚL SANTANA BRACAMONTES, del diario hermano LA VOZ DEL PUERTO, en la que narra los detalles del ilícito.
Imagínese, caro lector: una familia muy joven con un matrimonio cuya mujer está embarazada, y otros tres muchachos, ninguno mayor de 23 años, hicieron una escala en la madrugada del martes en un paradero al Sur de Empalme.
Hasta ellos llegó un tipo encapuchado, a quien esperaba otro en un vehículo, que procedió a consumar el despojo.
Se llevaron todo: la camioneta, las pertenencias, incluso, hasta la ropa y el calzado.
De este tamaño fue la voracidad de estos rufianes.
CIERTAMENTE, LOS ASALTOS EN carretera no son infrecuentes en los caminos de México.
De hecho, hay Entidades federativas donde se cometen frecuentemente este tipo de delitos.
Y Sinaloa es una de ellas.
Aquí mismo he comentado con usted la inseguridad que reina en algunos tramos de las carreteras de Sinaloa.
Usted recordará que narré en estos Rumbos los robos que algunos productores del Sur de Sonora habían sufrido en sus camiones con diversos productos en el tramo carretero Estación Don-Guasave.
Aún más: durante algún tiempo, el peligro acechaba a los viajantes desde los primeros poblados antes de llegar a Los Mochis.
Colegas del vecino Estado, me han platicado que en ese trecho operaban algunas bandas de la propia región con una logística dicha de mejores causas.
Por ejemplo: en El Carrizo había “vigías” que atisbaban el horizonte carretero. Si pasaba una camioneta de las especificadas como “robables”, se comunicaban con los que se encontraban más adelante, dándoles las características del vehículo y sus ocupantes.
Y así se consumaba el atraco.
Igual que le ocurrió a la familia asaltada al Sur de Empalme, los delincuentes de Sinaloa despojaban a sus víctimas de todo lo que llevaban.
Hasta los zapatos.
En alguna ocasión, una familia acudió ante el Ministerio Público de Los Mochis para presentar la denuncia de rigor.
Clamó justicia ante el representante social quien, impávido, aconsejó:
--Mejor no le busquen y si son creyentes vayan a un templo a dar gracias a Dios de que no les hayan hecho daño físico. Lo material como quiera, pero la vida sólo es una.
Así de impotentes se encontraban las policías y fiscales sinaloenses.
Mis amigos de por allá dicen que las cosas han mejorado en ese renglón.
Pero los registros periodísticos-Río Doce y El Debate-dicen otra cosa.
En Sinaloa la inseguridad ha crecido en estos últimos 12 meses.
Esto no tiene vuelta de hoja.
PERO A SONORA NO SE HABÍA transferido esta modalidad de asaltar a familias en carretera.
A lo más-y sólo en forma esporádica-que llegaban los delincuentes, era a asaltar autobuses.
Pero ahora ya los tenemos en Sonora. Y empezaron dando la gran nota.
VOY A DECIR ALGO QUE no será ninguna sorpresa para nadie: en el caso de los asaltos en carretera y en plenas vacaciones decembrinas, que en Sonora hayan aparecido estos atracadores, es un mal presagio para los paisanos.
Nuestros connacionales radicados en Estados Unidos, se quejan de que en sus visitas a su País, son víctimas de la corrupción y abuso de autoridad de agentes de todas las corporaciones.
Y si ahora se encuentran que en Sonora ya están asaltando en la carretera, no me extrañaría que empezaran a entrar en pánico.
Por desgracia, así están las cosas.
En fin.

DE AQUÍ, DE ALLÁ Y DE MÁS ALLÁ
Y LLEGAN MÁS MENSAJES decembrinos. A saber: de la Ciudad de México, la llamada telefónica del director general de Concertación Agraria de la SEDATU, el guaymense CARLOS ERNESTO ZATARÁIN GONZÁLEZ...
El Bebo no sólo es un funcionario público que como tal ha sabido mantener una relación amable y cordial con los medios, sino que, en mi caso particular, es mi amigo, lo cual me enorgullece...
También desde la Ciudad de México, llega el mensaje, vía correo electrónico, el contador público RICARDO BOURS CASTELO, quien se mantiene actualizado en el acontecer cajemense gracias a TRIBUNA, aunque por sus constantes ocupaciones de negocios, no siempre dispone el tiempo necesario para visitar la página de este periódico...
En cuanto a su recomendación, me hago cargo de sus razones y haré lo que corresponda...
Para ti también Ricardo: ¡Feliz Navidad y Año Nuevo!...
DE HUATABAMPO, EL MENSAJE navideño del diputado local PRÓSPERO IBARRA OTERO, lo que naturalmente se agradece y es debidamente correspondido...
Y otro más: desde algún lugar del Estado de Morelos, llegó el mensaje del capitán ARNULFO NIEBLAS CASTRO, huatabampense de pura cepa pero radicado en el Sur del País, tiempo ha...
Ya lo dice el viejo y conocido refrán: nadie es profeta en su tierra y Arnulfo hace propia esta filosofía...
Dígame si no: un día, hace años, llegó a un lugar enmontado, casi inaccesible, de Morelos...
Con un pequeño grupo de trabajadores, procedió a desmontar y a cultivar aguacates y a la vuelta de unos años no sólo es un importante aguacatero sino que es presidente de la Unión de Aguacateros de la Zona Centro del País...
¡Larga vida para él!...
Ah, casi lo olvido: también agradezco los buenos deseos y sus palabras tan categóricas de aprecio, a mi amigo CARLOS CÁSTULO RODRÍGUEZ...
Gracias, de veras...
Y VOLVIENDO A RICARDO BOURS, me comenta en su correo que todo está listo para el encuentro anual en Abelandia, que será del 17 al 19 de enero, como quien dice, a tiro de piedra...
Por allá nos veremos, Dios mediante...
¡AH, QUE LAS HILACHAS! La verdad es que fue decepcionante la lista que dio a conocer la revista Forbes sobre los mexicanos más corruptos...
Usted estará de acuerdo conmigo en que para saber que los corruptos más notables son CARLOS ROMERO DESCHAMPS, líder de los trabajadores de PEMEX; RAÚL SALINAS DE GORTARI y ELBA ESTHER GORDILLO, los mexicanos no necesitamos que Forbes venga a decírnoslo...
En este País y desde hace tiempo, estos tres personajes están perfectamente calificados como los corruptos del sistema político mexicano, no los únicos, pero sí los más sonados...
Si acaso lo más novedoso de la dichosa lista, es que incluye el nombre de GENARO GARCÍA LUNA, ex secretario de Seguridad Pública Federal, en tiempos de FELIPE CALDERÓN...
Pero ni siquiera en este caso llega a ser sorprendente la lista, pues en México todo mundo ha sospechado que García Luna se enriqueció desmesuradamente durante los años del calderonato...
Extrañamente, muy poco se ha hablado de la corrupción de García Luna y de cómo logró seducir a damas que en la lucha contra la violencia llegaron a ser figuras verdaderamente emblemáticas...
Verbigracia: MARÍA ELENA MORERA, fundadora de México Unido contra la violencia, y la joya de la corona de los triunfos de García Luna, la mujer parecía ajena a cualquier arte de seducción, ISABEL MIRANDA DE WALLACE, aunque ya no sabe uno si quitarle o no el apellido del marido...
Ya vio usted: hasta la convenció de que participara como candidata del PAN a la Jefatura de Gobierno del Distrito Federal, donde hizo el gran papelón pues la señora es absolutamente negada para la política...
MIENTRAS TANTO, ME LLAMÓ el arquitecto ENRIQUE FLORES LÓPEZ para hacer un agregado al comentario sobre el libro de JORGE AGUILAR MORA: “Un día en la vida del general Obregón”, y la fotografía del “caballito”, frente al antiguo edificio de la Lotería Nacional...
Flores López me refresca el dato: la estatua ecuestre de CARLOS IV (no Carlos V), popularmente conocida como la del “caballito”, en realidad ha estado en distintos puntos de la Ciudad de México...
Según escribió don ARTEMIO DEL VALLE ARIZPE, considerado como el verdadero best seller de la literatura mexicana, la estatua ecuestre de Carlos IV, “fue la obra suprema de don MANUEL TOLSA”...
Pero la estatua tiene un ingrediente picoso, deleitante en más de un sentido, no crea usted...
Verá: era la mañana del 9 de diciembre de 1803 cuando la mujer más famosa pero también más polémica de México, la Güera Rodríguez llegó a la Plaza Mayor (hoy el Zócalo), “del brazo de Alejandro Barón de Humboldt, que era su amante en turno, derrochando elegancia y joyas, siendo en ese preciso momento que se dio el tirón de la tela roja con que estaba cubierta la estatua ecuestre”...
Ahí estaba lo más notable del poder y de la aristocracia mexicana, y naturalmente todos fueron entrevistados por periodistas para saber su opinión -que tenía que ser favorable, por supuesto- sobre la obra de Tolsa...
Cuando le preguntaron a la Güera Rodríguez qué le parecía la estatua, dejó a todos pasmados...
Dijo que la obra tenía un gran defecto, un defecto capital. Y explicó: los caballos, como los hombres, tienen los dídimos (testículos) a diferente nivel y este caballo los tiene parejos. “Y vaya que yo tengo experiencia en estos menesteres”, resaltó...
Así era La Güera Rodríguez, a quien ya me he referido en estos Rumbos, quien, originaria de un estrato social respetable y con apellidos conspicuos, rompió todos los moldes y reglas de su época y luchó no sólo por la libertad de los demás sino por la suya propia, de acuerdo a Del Valle Arizpe...
Es todo.
Le abrazo.