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La violencia está latente en vísperas del cambio de gobernadores, por la toma armada de la guardia tradicional en Vícam Pueblo


Por Carlos Razcón Valenzuela
TRIBUNA
VÍCAM.- Tensa calma se vive en territorio Yaqui, en vísperas del cambio de gobernadores en los Ocho Pueblos; el riesgo de que se detone la violencia está latente desde la noche del pasado viernes, cuando grupo armado al mando de Francisco Delgado Romo tomó por la fuerza la guardia de Vícam Pueblo.
"En su momento justo, las autoridades tradicionales habrán de ajustarle cuentas pero, esa gente, que responde a intereses externos a la Tribu, es una vergüenza para nuestra raza", manifestó Tomás Rojo Valencia, vocero autorizado de la más indómita etnia sonorense.
Apuntó que el proceso para la transferencia de mandos se lleva a cabo cada 6 de enero --cambio de vara-- en los distintos pueblos yoremes, éste se desarrolla conforme lo marca la tradición, siguiendo ancestrales rituales que ya son costumbres; la paz sólo ha sido trastocada "al otro lado del río", por la intrusión de Delgado Romo.
El mencionado ha andado en los últimos dos años "como judío errante", sin tierra, comunila ni paz; por la fuerza de las armas ha intentado apoderarse de distintas guardias, sin conseguirlo.
Y precisamente por sus muchas tropelías la tropa yoreme de Pueblo de Vícam le aplicó, el año pasado, castigo tradicional --lo amarraron a un palo y le chicotearon--; pero volvió a "las andadas".
Los seguidores de Francisco Delgado, conocidos por trabajar a favor del hurto del agua a través del Acueducto "Independencia", "son unos cuantos --no más de 20 individuos-- y nada tienen que hacer para cuando la tropa --más de 200 guardias-- decida ir por ellos y, castigarlos", advirtió el vocero indígena.
Por otra parte y tal como lo prometieron, las autoridades tradicionales de la Tribu Yaqui dejaron libre la carretera Internacional 15, para facilitar el retorno de los "paisanos" rumbo a la frontera Norte, donde ayer pasaban no menos de doscientos vehículos por hora.