Muerte, hambre, miseria y desolación ha causado la guerra desde el 2011 a millones de sirios


Por Gabriela Sotomayor
NOTIMEX
GINEBRA.- El 2013 ha sido otro año de terror, violencia, muerte, hambre, miseria y desolación para millones de sirios que viven bajo el flagelo de la guerra desde los primeros meses de 2011.
El conflicto se ha cobrado la vida de al menos 115 mil personas, según el último conteo realizado el mes de junio por la oficina de la Alta Comisionada de la ONU para Derechos Humanos (ACNUDH).
Sin embargo, el número exacto se desconoce ya que desde ese mes no se han podido verificar más muertes por la escalada de los enfrentamientos armados y la falta de presencia de este organismo en el terreno.
Además existe un número "indescifrable" de desaparecidos, una cantidad de heridos incalculable, cerca de 250 mil personas se encuentran atrapadas en zonas sitiadas en el Norte del País.
Se estiman alrededor de 6.5 millones de desplazados internos, 2.5 millones de refugiados, la mitad de ellos niños, principalmente en Turquía, Líbano, Jordania e Irak, según el Alto Comisionado de la ONU para Refugiados (ACNUR).
Los niños refugiados están marcados por los horrores de la guerra: sufren trastornos emocionales, viven solos o están separados de sus padres, no reciben educación o terminan en la ilegalidad del trabajo infantil, ha declarado ACNUR.
Según la Comisión de Investigación de la ONU liderada por el brasileño Paulo Pinheiro el gobierno sirio ha cometido una serie de severas violaciones de derechos humanos de forma generalizada y sistemática que podrían constituir crímenes contra la humanidad o crímenes de guerra.
Entre ellos se cuenta utilizar la desaparición forzada como una campaña de terror contra la población, ataques sostenidos a hospitales e instalaciones médicas y personal médico, utilizar la privación de alimentos a poblaciones enteras como arma de guerra.
También enlistó asesinatos y secuestros de médicos, personal humanitario y periodistas.
Igualmente, el uso de armas químicas, de bombas incendiarias y ataques desproporcionados con artillería pesada contra civiles en lugares densamente poblados, entre otros.
Según la Comisión, todos estos crímenes, utilizados en mayor medida por las fuerzas del gobierno y otros crímenes perpetrados por grupos opositores, violan la ley humanitaria internacional y las Convenciones de Ginebra.
Los expertos han documentados un elevado número de crímenes y ha podido identificar a los presuntos responsables cuyos nombres estén en poder de la Alta Comisionada de la ONU para Derechos Humanos Navi Pillay para futuras investigaciones.
Por su parte el presidente del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) Peter Maurer en declaraciones recientes hechas a la prensa en Ginebra reconoció que el conflicto armado en Siria es uno de los "más severos y sangrientos en mucho tiempo".
Maurer lamentó que su equipo no ha podido tener acceso a miles de sirios que se encuentran atrapados en zonas sitiadas por la violencia especialmente en la zona que va de Alepo hasta la frontera con Irak.
Asimismo, Maurer ha deplorado en varias ocasiones que el CICR no ha podido visitar a los presos de ninguno de los bandos desde que inició el conflicto.
A su vez, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para Refugiados (ACNUR) Antonio Guterres consideró que la crisis en Siria es el conflicto más peligroso desde la II Guerra Mundial ya que puede tener dimensiones catastróficas en la región.
Guterres en rueda de prensa en Ginebra afirmó que el conflicto en Siria empieza a trascender hacia Líbano y a generar tensiones sectarias en Irak, lo que resulta "extremadamente preocupante".
Además, la guerra civil afecta las economías de los países vecinos que han acogido a más de 2.5 millones de refugiados, se han incrementado las tensiones entre Irán y Arabia Saudita así como entre Palestina e Israel, agregó.