Definirán situación de México sobre dos conflictos comerciales que se dirimen contra EU ante la OMC


EL UNIVERSAL
CD. DE MÉXICO.- Los próximos días serán de definición para México en los dos conflictos comerciales que se dirimen contra Estados Unidos (EU) ante la Organización Mundial del Comercio (OMC). En dos semanas se instalará el Panel de Apelación del caso de atún, mientras que se prepara la audiencia para el asunto de discriminación a la carne de ganado nacido en nuestro País, de acuerdo con datos del organismo internacional.
Tras cinco años de que México llevó esos dos casos a la OMC, las autoridades estadounidenses mantienen sus reglas en contra de la legislación internacional en dicha materia. A pesar de que la Organización ya dio un primer fallo en contra de las medidas estadounidenses.
En el tema de las reglas de etiquetado de carne de res, Canadá y México, quienes enfrentan juntos la demanda contra el gobierno estadounidense, ya presentaron las reclamaciones por escrito y EU ya respondió, así que, ahora, los panelistas analizan los textos rumbo a la próxima audiencia, aseguró el asesor de la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas, Alejandro Gómez Strozzi.
Se espera que la audiencia se lleve a cabo a mediados de febrero próximo, aunque todavía no se sabrá en cuánto tiempo estará la resolución, agregó el también especialista de la firma Trade Law Consultores.
Mientras tanto, los exportadores de ganado mexicanos que venden reses a Estados Unidos seguirán con las restricciones para entrar a ese mercado del norte, porque de acuerdo a fuentes del sector será hasta finales de junio cuando la OMC podrá tener una resolución final al caso.
Ello significa que seguirían las pérdidas de 95 dólares por cada cabeza de ganado que se envía a Estados Unidos, de acuerdo con los cálculos que presentaron los ganaderos a la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa).
En el caso del atún mexicano, seguirán las restricciones para comercializarlo en las grandes cadenas de autoservicio o tiendas departamentales estadounidenses por la negativa del país del norte a darnos la etiqueta de "dolphin safe", a pesar de que sí se la otorga al atún de importación de otros países.