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En la actualidad se realiza una consulta pública sobre el futuro de la reserva, y está determinado que en la zona núcleo, formada por dos mil 280 de sus siete mil 450 kilómetros cuadrados, sólo se pueden efectuar trabajos de investigación científica y de manera muy controlada.

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San Luis Río Colorado, Son.- La ordenación territorial en la zona de El Pinacate, donde existen 16 ejidos y 35 posesiones de terreno, es necesaria para la preservación del medio ambiente, afirmó el director de esa reserva de la Biosfera, Federico Godínez Leal.
En visita a esta frontera, indicó que dichos asentamientos se encuentran en los tres municipios donde se ubica dicha zona ecológica, de Plutarco Elías Calles (Sonoyta), Puerto Peñasco y San Luis Río Colorado.
"Hay que armonizar la tenencia de la tierra con los aspectos ambientales, porque se encimaron el decreto del área natural protegida y de los ejidos", refirió.
En particular es importante lograr un equilibrio, citó, a raíz de que en junio pasado la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, por sus siglas en inglés) declaró dicha región como patrimonio de la humanidad.
Citó que la Ley General de Protección al Ambiente que rige las áreas naturales protegidas establece que en dichas zonas existe la obligación de actualizar los programas de manejo, "que son la biblia de una reserva".
En este tema tiene mucho que ver la tenencia de la tierra para poder programar las acciones sobre todo las de conservación ambiental, puntualizó, porque ese es el objetivo de las zonas protegidas, de conservar la naturaleza.
"Conservar abriendo la posibilidad de que los habitantes o propietarios lleven a cabo trabajos sustentables, eso quiere decir que en armonía con la naturaleza", expuso.
Claro puede haber negocios, pero en armonía", enfatizó, al observar que en los terrenos de la reserva de la Biosfera El Pinacate y Gran Desierto de Altar existen 16 ejidos y 35 posesiones de terreno, cuya ordenación territorial es necesaria para la preservación del medio ambiente.
En la actualidad se realiza una consulta pública sobre el futuro de la reserva, y está determinado que en la zona núcleo, formada por dos mil 280 de sus siete mil 450 kilómetros cuadrados, sólo se pueden efectuar trabajos de investigación científica y de manera muy controlada.