Se disparan los casos de influenza en casi todas las regiones del País

Por Ruth Rodríguez

EL UNIVERSAL

CD. DE MÉXICO.- Familiares de pacientes hospitalizados en el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER) y el Hospital Dr. Manuel Gea González, ambos de la Secretaría de Salud (SSA), esperan con angustia el reporte médico del día.

Sus rostros reflejan cansancio, tristeza y en muchos casos impotencia, por no poder hacer nada por sus seres queridos que tienen un reporte médico poco esperanzador.

Entrevistados, coincidieron en que hay muchos casos de enfermos de neumonía --varios causados por los virus de la influenza, entre ellos el A H1N1, que es el que predomina en esta temporada invernal y que viene más agresivo-- internados en las últimas semanas en hospitales de alta concentración poblacional.

Ese es el caso del esposo de Adela Pacheco, que comparte el cuarto del hospital Manuel Gea González con 11 pacientes, todos en situación grave. “Llegamos el pasado miércoles y no dejan de llegar enfermos con influenza y neumonías”, dijo.

Hay un factor común entre los pacientes de los familiares entrevistados: la mayoría están graves porque dejaron pasar más de cinco días desde que comenzaron los síntomas de influenza hasta acudir al médico.

En ese lapso estuvieron tomando antigripales y pastillas para catarros y resfriados comunes, sin que tuvieran mejorías en bajar las temperaturas de 38 grados, reducir el dolor en el pecho y aminorar la dificultad para respirar.

En la zona de hospitales del Sur de la Ciudad, se observa a personal de salud, pacientes y familiares portar cubreboca, cuyo uso es obligatorio al ingresar a los hospitales. En el área de urgencias de estos nosocomios, el principal motivo de consulta externa e ingresos son por influenza y neumonías.

Adela Pacheco, junto con otros dos familiares, está sentada en la sala de ingresos del hospital Manuel Gea González. Se ve cansada y triste cuando habla: “Llegamos el pasado miércoles. Mi esposo Caritino Hernández tiene 50 años y tiene neumonía. El primer día lo ubicaron en el quinto piso, pero por estar muy grave lo bajaron al primer piso, que es donde están concentrando a todos los enfermos de influenza y neumonías más delicados (...) aunque todavía no saben si la neumonía es causada por la influenza, porque le siguen haciendo estudios”.

—¿El médico les dijo por qué le dio neumonía? —se le pregunta.

—Por descuido, por no venir rápido al hospital. Tardamos cuatro días para llegar. Él comenzó con tos, tomó jarabes y pastillas, pero no se le quitó y ahora está grave, no nos dan esperanza, sólo estamos esperando el momento que llegara a fallecer”.

Otro caso similar es el del papá de Adolfo, cuyo diagnóstico es reservado. El joven insiste que su papá está internado desde hace ocho días, por descuido: “Comenzó con tos, dolor en el pecho y fiebre; fue al médico particular, quien le dio un jarabito para la tos que no le funcionó, y cuando quisimos reaccionar, fue demasiado tarde”.

Incluso, recordó que al primer hospital que llegaron fue al Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER), donde sólo lo examinaron, pero no lo quisieron recibir porque ya no tenían camas.

Carlos Mena, quien acude frecuentemente al INER porque su hermana tiene un problema de pulmón, señaló que a diferencia de otras temporadas invernales, en esta hay gran demanda de pacientes.

“Está lleno de casos de influenza. Toda la gente debe entrar con cubreboca porque el contagio está fuerte. Incluso los médicos ya se ven cansados y hartos de tanta gente que están atendiendo”, comentó a la salida de este instituto.