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Por Benito Jiménez

AGENCIA REFORMA

AGUILILLA.- Los Caballeros Templarios mantuvieron a raya a los grupos de autodefensa que intentaron avanzar hacia la zona serrana.

En la Barranca de los Aguacates, a 15 kilómetros de Aguililla hacia la comunidad de Capula, un grupo de unos 30 autodefensas fueron atacados a balazos desde malezas y los árboles.

Los comunitarios ofrecieron dos versiones.

Una, que acudieron en apoyo de una familia tras la presencia de un grupo armado. Y otra, que iban a mover una máquina para abrir brecha. Eran las 15:30 horas del jueves.

“Con los compañeros veníamos pensando que eso, que iba a ver put...”.

“El cielo se comenzó a nublar y comenzó a llover, un señor grande que venía en la batea lo volvió a decir, van a ver ching..., y como fue”, narró un autodefensa que manejaba una camioneta pick-up, agujerada a balazos.

Los primeros tiros ocurrieron poco antes de las 16:00 horas.

“Primero se oyó un balazo, luego otro, después ya fue recio. Lo que yo hice fue cruzar la camioneta, abrir la puerta y tirarme al piso, dos compañeros cayeron sobre mí, heridos”, narró el guardia comunitario.

Otro autodefensa que estuvo bajo la lluvia de balas recordó que comenzó a pedir ayuda a sus bases en Aguililla para que a su vez, dieran aviso a la Policía Federal, que cuenta con unos 600 elementos en este Municipio, a raíz de reforzamiento gubernamental.

“Apoyo, apoyo, nos están dando en la madre, manden ayuda, tenemos heridos”, recuerda que gritó.

Los comunitarios establecen que la batalla de La Barranca del Aguacate duró entre tres y cuatro horas.

El saldo fue de un comunitario muerto, de 18 años, y cuatro heridos que fueron dados de alta ayer en el Hospital de Aguililla.

En Aguililla los grupos de autodefensa colocaron una barricada en la salida de este Municipio hacia la sierra.

El punto es vigilado también por la Policía Federal, que toma los datos de quienes atraviesan esa pequeña frontera, dividida por un río.

“Seguro nos están viendo esos cabr..., están ahí adelante a unos pasos, expresó un autodefensa que, asegura, se salvó el jueves de milagro”.



Un negocio a defender

Rumbo a donde ocurrió el enfrentamiento entran camiones vacíos y salen repletos de hierro.

“Es el negocio que los templarios quieren defender, es lo que les queda”, consideró un autodefensa, que revisa, a su salida, que traigan el sello de la carga”.

La brecha que lleva hacia La Barranca del Aguacate luce tupido de árboles de parota, cuyo follaje oscurece la vía, pese al sol.

Quien circula por este camino no cuenta con una visión amplia ni de los lados ni de frente a las peñas.

De acuerdo con las autodefensas la brecha conduce a Capula, a unas tres horas de camino y luego a la costa, cerca de Lázaro Cárdenas, a otras cinco horas sobre el camino rural.

“Ahí está todos los templarios, siguen dominando esa zona, lo que queremos es ponerles un tapón en la costa y otro aquí en Aguililla, desgraciadamente supimos que existen más caminos que sólo ellos han de conocer”, lamentó otro guardia comunitario, que realiza rondines frecuentes en una camioneta blindada.

La Policía Federal ubicó a Aguililla como centro de operaciones de La Familia Michoacana, en 2009 con Jesús Méndez, alias “El Chango”; y ahora como Caballeros Templarios a Servando Gómez, “La Tuta”.

La sierra, coinciden dos autodefensas de los 250 que tienen presencia aquí, representa una ganancia por la extracción de mineral, la tala de árboles, la siembra de mariguana, y la producción de drogas sintéticas.

Ayer el Ejército envió a doce vehículos con unos 80 elementos a inspeccionar la zona hasta Capula.



Los elementos regresaron sin novedad

“Pues cómo no, si en los cerros hay vigías, ya parece que le van a saltar con el Gobierno, que sólo recorre sin investigar”.

“Ahí están las guaridas, a mí si me dan una buena arma, visión nocturna y un buen chaleco, me uno a peinar la zona, si así con las escopetas les damos recio, imagínese con buen equipo, limpiamos la sierra en un mes”, estimó un civil armado.