Por Gonzalo Soto
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- Contadores, arquitectos, abogados, ingenieros y otros profesionistas, así como negocios con menos de 4 millones de pesos al año, tendrá que cumplir con más obligaciones en 2014.
Se trata de un sector que no es considerado Repeco, pero tampoco gran empresa y para el cual se había establecido un esquema llamado régimen intermedio.
El intermedio era un régimen opcional, en el cual podían pagar sus impuestos las personas físicas que se dedican al comercio, industria, transporte, actividades agropecuarias, ganaderas y cuyos ingresos o ventas no excedían 4 millones de pesos al año.
Los contribuyentes que estaban en ese régimen no requerían llevar una contabilidad formal, sino únicamente un libro donde registrarán sus ingresos, egresos y la deducción de sus inversiones.
Asimismo, acumulaban sus ingresos sólo en el momento en que efectivamente los cobraran y podían deducir de forma directa la gran mayoría de las inversiones en activos.
Sin embargo, con la desaparición del régimen intermedio, los que estaban en ese esquema se dividirán en dos grupos: los del Régimen de Incorporación Fiscal (RIF), donde estarán los Repecos, y los del régimen general de actividad empresarial.
El principal criterio para determinar en qué régimen estarán serán los ingresos. Los que ganan menos de 2 millones de pesos al año, entrarán al RIF, y los que ganen más, o requieran un título para ejercer su actividad económica, tributarán como persona física con actividad empresarial.
¿A qué les obliga este cambio? para empezar, deberán llevar una contabilidad formal que el SAT pueda revisar en caso de alguna auditoría, incluyendo la acumulación de ingresos desde su facturación.
También deberán emitir comprobantes fiscales digitales a partir de abril, presentar declaraciones informativas, declaración anual, formular un estado de posición financiera, expedir constancias y efectuar retenciones.
“El cambio de un régimen a otro es complicado.
“Muchos de los que pasen al régimen de actividad empresarial probablemente llevaban el pago de impuestos solos, pero creo que sí necesitarán de asesoría, sobre todo al inicio”, aseveró Martín Fierro, socio fiscal de RSM Bogarín.
Los contribuyentes que estaban en el régimen intermedio, no ganan más de 2 millones de pesos anuales y su actividad no requiere de un título profesional podrán integrarse al RIF, en donde recibirán un subsidio de impuestos por 10 años y pueden generar un factura global diaria para cumplir con sus obligaciones tributarias.