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POR GILBERTO RUIZ RAZO


CAMPEONES.- Con toda justicia, Naranjeros se alzó anoche con el título. Su número 16 en esta liga, para obtener el derecho de asistir al Clásico Caribeño en Venezulela. Tuvieron que venir de atrás para dejar como subampeones a unos Mayos que acariciaron la gloria, cuando estaban a nueve outs de dar el campanazo.
TENSO.- Fue un juego tenso, digno de un séptimo encuentro donde la moneda estuvo en el aire hasta esa fátidica SÉPTIMA ENTRADA, donde se conjugaron algunos aspectos, entre ellos par de errores para marcar números definitivos estando Mayos con mínima ventaja.
DIFÍCIL.- Pero esa ventaja nada garantizaba. Vaya, ni el 2-0 que tuvieron. Naranjeros en cualquier rato explotaría, y se vio que estando cansado el zurdo Salvador Robles, lucía como cuestión de tiempo. Y el momento esperado por la gran afición naranjea, llegó.
ORGULLOSOS.- Mayos, a estas horas, deben sentirse orgullosos. Perdieron en buena lid ante un equipo que los dobló en nómina. Ya despejados de la situación de anoche, deben pensar que lo que hicieron, fue una verdadera hombrada. No es vergüenza perder una final así, donde lucharon a brazo partido por darle a sus seguidores una gran satisfacción. No se pudo y ni hablar.
LÓGICO.- Nos decía un ferviente seguidor de Naranjeros, que el ambiente en Hermosillo es el mejor de la Liga. No creemos eso, es igual cuando con estadio lleno se consigue una final. Lo acabamos de ver en Navojoa, se ha sentido en el TOG, en Culiacán, en Mazatlán, etc.
SÍ.- Donde sí estamos de acuerdo, es en eso de implantar un record, seguramente, aunque no homologado, de asistencia esta temporada. La buena marcha del equipo, fue importante. Pero sobre todo, la novedad del estadio. Y eso que decían que por la lejanía, podría lucir con entradas pobres. No hubo tal.
LO SIGUEN.- Tanto su señor padre, Fernando Flores, como su hermano Alejandro Flores, fueron al ES a seguir a Fernando Flores jr.. Nos dijo el señor Flores, que sus hijos no son de Cumuripa como se ha manejado. Más bien nacieron en Suaqui Grande, comunidad cercana de aquella población. Servido.
SATISFECHO.- Antes del juego final, encontramos en la entrada principal al señor Víctor Cuevas quien cedió la estafeta a su vástago del mismo nombre. Naturalmente esperaba el triunfo de los Mayos y realizar el viaje a la Serie del Caribe a Isla Margarita. Cuevas Sr, estaba acompañado con el "cerebro" del equipo Lauro Villalobos.
EFECTIVO.- Cuando menos en las primeras entradas, el zurdo Salvador Robles estaba lanzando candela pura a la goma. Y traía mal a la ofensiva naranjera con su cambio que lo lanzaba a dos velocidades. Le quitaba a la bola y después le quitaba más. Y estuvo trabajando con pocos disparos hasta la sexta entrada inclusive, y terminó con 66 envíos y una sola carrera.
SE CANSÓ.- Casi todo mundo notó el cansancio de Salvador Robles, menos el alto mando Lorenzo Bundy. Dejó al zurdo y en el pecado, una vez más, llevó la penitencia. A pesar de sus pocos envíos, Robles estaba cansado por tanto pitcheo rompiente. Eso era evidente, lo notaron casi todos.
VERDUGO.- La clave, también, fue que Salvador no logró dominar en par de ocasiones a Jonathan Aceves quien le conectó par de indiscutible para producir sendas carreras. En la segunda ocasión, no debió, Bundy, dejar a Robles en la loma.
DISTINTO.- En cambio Nathan Reed, abridor de Naranjeros lanzó mucho. Salió después de sacar un tercio de la sexta, tirando 115 pitcheos. Pero eso fue lo de menos, a pesar que le dieron buenos batazos, solamente aceptó dos carreras, dejando al equipo en la pelea por el juego definitivo.
DESEO.- Naranjeros deseaba el banderín, pues querían igualar lo que hicieron los Yankees que al estrenar estadio se llevaron la Serie Mundial. Pero muchos opinaban que ya se habían estrenado los Yaquis que se alzaron con la Serie del Caribe de febrero del 2013.
ANTES.- Mucho antes del juego, había que dar el voto por el jugador más valioso de esta final. Si era Naranjeros el campeón, dimos a Barry Enrihgt. Y si Mayos hacía el truco, nos inclinamos por Salvador Robles. Ambos pitchers se lucieron en esta serie.
¿PARA QUÉ?.- Con pena y todo, tenemos que decirlo, eso de darle imparable a Jerry Owen, por el anotador oficial, en el rallie armado por el equipo de casa, no se vale. Fue un claro error con una mansa rola y casi de frente, al segunda base. ¿Qué necesidad había de darle imparable?. Se peca de localista. No hay que ser.
AGRADECIMIENTO.- Desde aquí le damos las gracias al licenciado Román Quintero por su invitación para poder ir al ES y ser testigo de los dos últimos juegos de esta Gran Final. Y al licenciado Jorge Alberto Argüelles Valdez, por sus atenciones en esta ciudad capital. Ha muerto el rey, viva el rey y suerte para Naranjeros en el próximo evento caribeño de Venezuela.............................¡¡BUENOS DÍAS!!
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