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Por Daniela Martínez Vázquez
LA VOZ DEL PUERTO
GUAYMAS.- Por los diversos y constantes problemas que se presentan en el lugar conocido como “Paralelo 38”, los vecinos del lugar exigen a las autoridades correspondientes la urgente reubicación de las cantinas a otra zona de la ciudad donde la ciudadanía no sea testigo de actos inmorales.
Algunos residentes de la zona que se ubica en pleno Centro de la Ciudad, manifestaron que aquí se ve de todo, desde prostitución, venta de droga, gente armada, pero que nadie mueve un dedo para darle solución al problema.
Una ama de casa, que solicitó el anonimato, comentó que años atrás un presidente municipal se acercó a ellos para que le informaran sobre sus inconformidades, a lo que le exigieron reubicar las cantinas a otro sector donde no incomodaran, sin embargo recibió como respuesta: “Es más fácil que se salgan ustedes de aquí, a que las cantinas desaparezcan”.
Por su parte, Rosaura Maytorena lamentó que cada año se vea más perdición en el lugar porque a plena luz del día se aprecia a jóvenes y adultos con un arma fajada en la cintura, causando pánico e incertidumbre entre los ciudadanos; “son muchas las situaciones negativas que se ven a diario y, a las personas no les importa, se exhiben ante todos sin que nadie haga algo y lo más preocupante es que la delincuencia se está apoderando de la juventud”, manifestó.
Al caminar por la avenida 11 desde la calle 14 hasta la 19 y también por la avenida “Abelardo L. Rodríguez”, se puede apreciar que las personas que viven ahí cerca tienen sus hogares prácticamente “blindados”.
Dicen que a diario y a toda hora se ven mujeres que visten diminutas prendas que, lógicamente, atraen la mirada de los hombres, además que es un constante ir y venir de malvivientes portando armas blancas buscando pleito, por lo que las familias asentadas en el lugar viven inseguras y por ello exigen las cantinas sean llevadas a otro punto alejado de la ciudad, ante los hechos denigrantes que presencian niños, jóvenes y adultos.
Una pareja que tienen más de treinta años viviendo cerca del “Paralelo 38”, con un tono de enfado y frustración mencionó que ya no hay respeto para los ciudadanos de bien.
Recordó Francisco Ruiz que hace muchos años en las cantinas se prohibía la entrada a menores de edad, mujeres y uniformados, sin embargo lamentó que hoy en día eso no se respete.
Señaló que las mujeres llegan, incluso, primero que los hombres a estos lugares, y los menores de edad son más conocidos en el “Paralelo” que en sus casas, algunos para consumir drogas, otros sólo por sentirse grandes, pero lo cierto, dijo Francisco Ruiz, que nadie respeta a la ciudadanía de bien ni a las autoridades.
La solución que las familias ven al problema es que las cantinas sean reubicadas a una zona alejada para que no se afecte a terceros.