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Miles de indígenas claman por ayuda humanitaria


Por Jesús Guerrero

AGENCIA REFORMA

TLAPA.- Miles de indígenas de la Montaña de Guerrero marcharon y bloquearon carreteras federales para exigir que inicie la reconstrucción en sus comunidades destruidas por la tormenta tropical “Manuel”.

Los pobladores de 200 comunidades de la zona más marginada del País también demandaron a la secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles, y al gobernador Ángel Aguirre, enviarles ayuda humanitaria.

Acusaron que además de promesas, a 150 días de la tragedia provocada por la tormenta tropical “Manuel”, sólo han recibido despensas.

La reubicación, reconstrucción de caminos, centros de salud, escuelas y puentes, sigue pendiente, afirmaron.

El contingente partió de la Casa Católica hasta el puente El Jale, donde se dividió en dos.

Los procedentes de Acatepec, Zapotitlán Tablas, Atlamajalcingo del Monte, Tlacoapa y Copanatoyac se dirigieron a cerrar la carretera federal que conduce a Chilpancingo.

El segundo grupo, integrado por habitantes de Metlatónoc, Huamuxtitlán, Cochoapa el Grande, Alcozauca, Tlapa, Malinaltepec, Iliatenco, Tlacoachistlahuaca y Xalpatláhuac, cerraron la carretera federal que comunica a Puebla, frente a la sede militar del 41 Batallón de Infantería.

El director del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, Abel Barrera, señaló que los gobiernos federal y estatal mienten cuando hablan de reconstrucción, y que sólo en la región de la Montaña 30 comunidades continúan desplazadas y en crisis alimentaria.

Además, exigió castigar al ex subsecretario de Protección Civil, Constantino González, quien almacenó miles de despensas y otros apoyos en la bodega de la dependencia en la capital del Estado.

En la marcha participó el director ejecutivo de la Asociación de Empresas Comercializadoras de Productores del Campo, Víctor Suárez, quien condenó que el Gobierno prefiera favorecer a empresas trasnacionales que importan maíz, mientras olvida a los indígenas de la Montaña que requieren el alimento.

Dijo que su organización tiene disponibles 30 mil toneladas de maíz y 10 mil toneladas de frijol negro que podrían ser enviados a los indígenas de la Montaña.



‘Estamos cansados’

La indígena Catalina Nepomuceno dijo que desde hace 150 días vive una pesadilla.

Al igual que muchos de los asistentes a la marcha, ella llevaba un bolso repleto de tortillas duras, un bote de agua, sal y chile picante.

Procedente de El Tejocote, comunidad del Municipio de Malinaltepec, contó que las lluvias no sólo dañaron su casa y otras 364, sino que también se llevaron cosechas y a cinco personas.

Desde entonces viven en campamentos en los cerros.

“Los niños y ancianos se enferman a cada rato por estar a la intemperie. Ya estamos cansados. No hay baños, agua ni comida suficiente. Vivimos como en las cavernas”, contó la indígena.

Aseguró que todos los habitantes de su pueblo acudieron a la marcha porque se sienten engañados y sin ayuda.