Banner

JORGE ÁLVAREZ FUENTES

La visita de Su Majestad el Rey de Jordania Abdullah II a México, en atención a la invitación que le hiciera el Presidente de la República, constituye una oportunidad excepcional para que ambos países estrechen y amplíen sus lazos de amistad, entendimiento y cooperación.
El Presidente Enrique Peña Nieto y el Rey de Jordania decidieron recientemente imprimirle un mayor dinamismo a las relaciones bilaterales, a fin de dotarlas de una agenda con un contenido más de fondo y sustantivo, para lo cual resultaba necesario establecer un nuevo marco jurídico bilateral acorde con dicho objetivo, teniendo ambos, muy clara, la importancia de profundizar el diálogo político y desarrollar los vínculos económicos y las relaciones de cooperación.
México y Jordania, con sus profundas raíces históricas y su rico patrimonio cultural y natural, son dos países que buscan avanzar, dialogar y trabajar juntos, teniendo como base su firme compromiso con la paz, la seguridad y el desarrollo. Ambos compartimos valores democráticos comunes y estamos dispuestos a participar y actuar de manera constructiva y responsable ante los múltiples retos que plantea el actual escenario internacional.
Como un actor que asume sus responsabilidades en el escenario global, México tiene sumo interés en estrechar sus relaciones bilaterales con Jordania —un actor primordial en el Medio Oriente—. Este interés firme y decidido forma parte de los esfuerzos diplomáticos de México para extender y desarrollar sus vínculos con el conjunto de los países árabes, los cuales viven importantes transformaciones históricas.
En julio pasado, cuando el Presidente y el Rey tuvieron un primer encuentro en Sun Valley, Idaho, acordaron volver a reunirse y trabajar de manera intensa para estrechar aún más los lazos entre los dos países, para lo cual instruyeron a sus respectivos gobiernos a forjar el futuro de una amistad, otorgándole la prioridad que merece. En consecuencia, el ministro de Relaciones Exteriores de Jordania, Nasser Judeh, realizó una visita de trabajo a México en octubre pasado.
La amistad entre México y Jordania, luego de casi 40 años del establecimiento de las relaciones diplomáticas bilaterales, está llamada a jugar un papel relevante en la actuación internacional de ambos países, así como acercar y unir a los dos pueblos en sus aspiraciones de cambio, trasformación, bienestar y reformas.
La primera visita oficial del monarca Hachemita a nuestro País permitirá identificar acciones concretas para incrementar los intercambios comerciales y abrir nuevas oportunidades de inversión y negocios, acercando a los sectores privados de ambos países, los cuales están interesados en buscar y aprovechar nuevos mercados, en sectores prioritarios y de importancia estratégica. Las conversaciones y el encuentro de trabajo de los dos jefes de Estado y sus respectivas comitivas, será el marco propicio para establecer las condiciones que permitan incrementar y diversificar el comercio bilateral, promover las inversiones recíprocas y desarrollar acciones de cooperación.
Por ello, con base en uno de los convenios que se suscribirán en ocasión de la vista oficial de Su Majestad a México, se le dará un renovado impulso a los intercambios académicos y a la realización de proyectos conjuntos para concretar la cooperación en materia educativa, cultural e intercambiar manifestaciones artísticas. De igual modo, se promoverá el intercambio de experiencias y se impulsará la cooperación técnica entre instituciones de ambos países para desarrollar proyectos y compartir programas en favor del desarrollo, principalmente en las áreas de salud y desarrollo social, entre otras. Asimismo, los dos países desarrollarán iniciativas de cooperación destinadas a la promoción turística para incrementar el flujo de turistas en ambos sentidos, buscando desarrollar nuevos productos en materia de turismo de naturaleza, de aventura, deportivo y de interés histórico y arqueológico.
Por otra parte, esta primera visita del Rey Abdullah II a México contribuirá a que los gobiernos de ambos países dialoguen acerca de los diversos temas de la agenda regional, multilateral y mundial, en particular sobre aquellos que tengan prioridad tanto para los intereses de México como para los de Jordania. Una manifestación concreta de lo anterior es la reciente donación de un millón de dólares hecha por el Gobierno de México a Jordania destinada a contribuir a aliviar la situación de los refugiados sirios en su territorio.
Luego de esta visita, gracias al diálogo y el liderazgo de ambos mandatarios, vendrán otros encuentros, se firmarán otros acuerdos y habrá otras acciones, mediante las cuales se alcanzarán resultados. Será por ende la inauguración de una nueva etapa, una de objetivos claros, más fecunda, en las relaciones entre México y Jordania, la cual podrá proyectarse y reconocerse más allá de sus fronteras, en nuestras respectivas regiones. Ojalá que así sea.