Por Noé Cruz Serrano
EL UNIVERSAL
GUADALAJARA.- Rogelio Vélez, director general de la empresa ferroviaria concesionaria más grande del País, Ferromex, reconoció que el robo a Ferrocarriles sigue aumentando y es un problema preocupante.
Ferromex gasta diariamente en promedio 12 mil 54 dólares en seguridad para garantizar que la mercancía que transporta llegue a su destino final, sin embargo, el robo de granos, cemento, productos minerales, químicos y automotrices (piezas) supera 7.3 veces lo que gasta para asegurar esos productos.
El ejecutivo dio a conocer que entre enero y noviembre del 2013, el crimen organizado logró bajar del ferrocarril, en las diferentes rutas que opera, 39 mil 956 toneladas de diversos productos con un valor comercial de 419 millones 947 mil pesos.
Explicó que Ferromex y su filial Ferrosur están absorbiendo el impacto de la inseguridad, puesto que su infraestructura: 10 mil 393 kilómetros de vías férreas concesionadas, que representan más de la mitad de la red que operan los privados, está considerada como vías generales de comunicación y como elemento de seguridad nacional.
Actualmente, este gasto asciende al 3% de los ingresos totales de ambas ferroviarias, estimado en 600 millones de pesos anuales. Para 2014 se prevé que la empresa destine 4.4 millones de dólares en seguridad, indicó.
Sin embargo y a pesar del gasto ejercido por Ferromex, “el crimen organizado, tan sólo en 2013, ha conseguido robar miles de toneladas de carga. El mayor robo se dio en los productos agrícolas, casi 36 mil 126 toneladas con un costo aproximado a los 246.9 millones de pesos”, apuntó.
Lorenzo Reyes Retana, director de Operaciones de Ferromex comentó que la empresa tiene contratados muchos servicios de vigilancia para impedir que los vándalos paren trenes y roben el contenido de los carros, lo que además incluye obras de protección y circuitos cerrados de televisión.
Explicó que han detectado bandas, que varían en tamaño, y que usan a gente de la población para robar granos, alimentos y en general mercancía que transportan.
Detalló que el modus operandi radica en parar los trenes manipulando el sistema de frenos. “Se sube algún vándalo cuando el tren está parado o va a baja velocidad, son hábiles y saben cómo manipular los mecanismos de frenos y el tren para automáticamente por seguridad. Los trenes pueden ser muy largos, pueden ser de más de dos kilómetros, entonces la tripulación no puede custodiar los carros más lejanos, por eso hay gente que roba los contenidos de los carros alejados”.
Comentó que en proporción de los carros que mueven, lo robado es muy bajo; “casi 99% llegan absolutamente íntegros a su destino”.
Sobre el crecimiento del problema, Reyes Retana señaló que “cuando empezamos a operar no se daba, no era muy preocupante”.
Desde 2010 la empresa ha venido enfrentando este lastre.
El tramo Apaseo-Irapuato, que tiene una alta densidad de trenes (31 diarios incluyendo los que están en derecho de paso, en ambas direcciones), fue considerado “foco rojo” en materia de seguridad.
En ese año, ese corredor presentó problemas importantes de inseguridad respecto a los trenes de carga y durante la operación ferroviaria, los incidentes cometidos llegaron a acumular 2 mil 568, lo cual representó el 52% del total nacional.
De acuerdo con el proyecto Construcción del Corredor Seguro Apaseo-Irapuato, elaborado por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), corredor que une Aguascalientes, Jalisco y Zacatecas principalmente, la situación de inseguridad venía provocando ineficiencia en la operación de esa zona y por lo tanto demoras en los tiempos de entrega.