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Grupos de autodefensa incursionan al principal centro de operaciones de Los Caballeros Templarios

Por Benito Jiménez
AGENCIA REFORMA
APATZINGÁN.- Los grupos de autodefensa hicieron una demostración de su fuerza en esta ciudad, principal centro de operaciones de Los Caballeros Templarios.
Armados y en decenas de camionetas los guardias comunitarios decidieron incursionar a este Municipio en grupo, como lo han venido haciendo con otras localidades ya “tomadas”.
Al frente de la caravana ingresó el Comandante Cinco, líder de autodefensas de Parácuaro y Estanislao Beltrán, vocero del movimiento.
A las 18:00 horas la primera camioneta de los autodefensas apareció por la calle de José María Morelos y Pavón.
“Ya llegamos y no nos vamos a ir de Apatzingán”, gritaron los hombres, armados, a bordo de sus camionetas
Algunos corrieron para refugiarse, otros aplaudieron.
Aunque las armas no eran exhibidas, todos los comunitarios trajeron sus fusiles listos para usarlos en caso de una emboscada.
“Baja el arma, bájala, no la sueltes, pero bájala y mira las azoteas”, indicó uno de los líderes a un comunitario, nervioso por la incursión.
Para otros el ingreso a esta ciudad fue motivante.
“A huevo gente, no la vamos a dejar sola, venimos a apoyarla, duro contra los templarios”, gritaron otros guardias comunitarios a bordo de las camionetas, en su mayoría de modelo reciente.
Desde mediodía la Policía Federal había frenado a los grupos de autodefensa, ávidos de ocupar la plaza principal de esta ciudad.
Hasta antes de la incursión a la cabecera municipal, los grupos de autodefensa se encontraban en las instalaciones de la sede de La Feria del Limón, en la periferia de la ciudad.
Además los mandos de la corporación les dejaron en claro que los oficiales son los que tienen la mano de los operativos contra Los Caballeros Templarios.
Esta decisión mantuvo confundidos a las bases operativas de los guardias comunitarios, que pensaron tomar el centro de Apatzingán como lo ha hecho con otros municipios, donde han entrado hasta las explanadas principales en convoyes, armados y con mensajes directos a la población.
El plan federal convenido con los autodefensas fue: que los comunitarios vigilen los accesos a Apatzingán para impedir el éxodo de delincuentes, mientras que otro grupo de autodefensas, encapuchados, laboran en los patrullajes federales para localizar domicilios de templarios.
Sin embargo los líderes autodefensas tenían la presión de su gente.
“Nos van a salir telarañas aquí, son chin....., hay que movernos”, presionaban los autodefensas a sus líderes.
Beltrán y el Comandante Cinco impulsaron ingresar a Apatzingán con un ejercicio de demostración y con ello buscaron ganarse la confianza y el apoyo de la gente.
Además el respeto de sus huestes.
“La gente tiene miedo en denunciar porque no nos ve, con esto que hicimos logramos dejar en claro que estamos cerca de estas personas que no vamos a dejarlos a merced de los templarios, que vamos a trabajar con la Policía Federal para limpiar la ciudad de lacras”, externó el Comandante Cinco.
El convoy de autodefensas rodeó la plaza principal y después recorrió las calles más importantes de Apatzingán, entre la sorpresa de la gente, que sacó sus celulares para grabar a los comunitarios, en su mayoría encapuchados.
Tras el recorrido, los autodefensas retornaron a su base.
Los comunitarios celebraron entre abrazos los 40 minutos de emoción, ilesos.
***
Durante la incursión de autodefensas a Apatzingán, uno de los comandantes de los autodefensas paró en seco a una joven de 18 años, frente a la parroquia principal.
“Tú eres una halcona, lo sé porque te conozco, conozco a tu mamá y a tu familia, todos ligados a los templarios, no te hagas, será mejor que ya te salgas de eso”, dijo el comunitario a la mujer, pálida del susto.
Un grupo de jóvenes llevó a la mujer hasta la iglesia. “No te quiero volver a ver avisando a los templarios”, le gritó el líder de comunitarios de Antúnez.
La acción dejó en Juan Carlos, un taxista, un sabor a vacilada.
“Mire a ese, el de café, ya con radio, chaleco antibalas y fusil, ese era un taxista igual que yo, pero él era halcón, avisaba a los templarios de los operativos templarios, ya ni la chin..., y ese sujeto ahora está vigilando y señalando a los criminales, qué risa”, ironizó el señor del taxi.
Don Ricardo, un comerciante del centro, ubicó a otro joven de los autodefensas que viajaba en la batea de una camioneta.
“Vive en la Benito Juárez y siempre se juntó con quienes cobraban las extorsiones, lo saben todos”, afirmó el comerciante.
El obispo de Apatzingán, Miguel Patiño, también tiene ese tipo de información.
“La entrada de autodefensas es positiva pero como es natural en el arroz hay granitos negros, a través de estos grupos se van a esconder”, dijo en entrevista previa al ingreso de autodefensas a la ciudad.
Es la primera vez que autodefensas irrumpen en Apatzingán armados y en caravana.
El sábado un grupo de autodefensas liderado por Hipólito Mora, uno de los fundadores de las autodefensas, ingresó hasta el corazón de Apatzingán, pero sin armas.
Su ingreso no fue una representación de las autodefensas, de acuerdo con el propio Mora.
“Entramos de civil, sin playeras de autodefensas ni camioneta rotuladas, esto que hice es algo que nadie sabía, vine por una invitación del padre Gregorio López a un acto religioso y para cuidar de él”, dijo a Reforma.
El hecho irritó a otros líderes autodefensas.
“Él (Mora) nunca salió de su pueblo en La Ruana, nunca estuvo en los avances de las autodefensas, nosotros fuimos los que siempre fuimos avanzando a distintos municipios donde ahora hemos limpiado de criminales, respetamos a Mora, pero no se vale que se asuma como protagonista por delante sin que avancemos todos”, criticó un líder autodefensa de Parácuaro.
Beltrán indicó que los distintos líderes autodefensas llevarán a cabo una serie de asambleas para redefinir el ingreso total y permanente a Apatzingán.
“No sabemos si esto (no tomar la cabecera municipal) nos está conviniendo o nos está afectando”, advirtió.
Por lo pronto el llamado “Papá Pitufo” alertó que Apatzingán aún no es seguro.
“No hay la suficiente seguridad, aún hay criminales, el presidente municipal es sobrino de El Chayo (Nazario Moreno, líder de Los Caballeros Templarios), acusó el vocero del movimiento armado.
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