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Bajo un fuerte dispositivo de seguridad ayer se realizó la reconstrucción de hechos con los tres presuntos sicarios detenidos, los cuales confesaron otro crimen.


Por Javier Camacho
TRIBUNA
Cuando menos en un asesinato y en varios atentados han participado los tres sujetos que la tarde del sábado fueron capturados por la Policía, después de que balearan de gravedad a un joven frente al Hospital General, donde ayer (domingo) realizaron la reconstrucción de los hechos, así como del crimen sucedido la semana pasada en el exterior de conocido gimnasio, en la colonia Cuauhtémoc.
José Roberto Ramírez Álvarez, de 32 años; Mario Ubaldo Razcón Gómez, de 26 y Francisco Eduardo Arvizu García, de 28 años de edad, confesaron haber participado en el atentado de Raúl Gutiérrez Orduño, de 43 años de edad, quien el pasado martes fue acribillado a balazos en el exterior del mencionado gimnasio que se ubica por la calle Náinari y Tácale.
Durante la reconstrucción de hechos, del atentado en contra del joven Ernesto Alonso Betancur Villegas, primeramente explicaron al Ministerio Público del Fuero Común (MPFC) en la dirección, que la tarde del pasado sábado circulaban por la calle 200, a bordo del vehículo Dodge, tipo Durango, cuando interceptaron a la víctima que se desplazaba en la misma dirección en un automóvil Honda, disparándole antes de llegar a la Michoacán, frente al Hospital General.
Asimismo, sicarios policías, peritos y Representante Social, se trasladaron a la calle 200 y París donde se realizó la reconstrucción de su captura, al igual que el aseguramiento de las dos armas de fuego que portaban.
Posteriormente se trasladaron a la calle Tácale y Náinari, en el exterior del gimnasio, donde también detallaron la manera en que llegaron al lugar, cómo se acercaron al vehículo donde estaba Raúl Gutiérrez Orduño y la forma en que le dispararon con la pistola 45, hasta darle muerte y después la huída.
Trascendió que los presuntos homicidas están siendo investigados por su presunta participación en otros asesinatos cometidos en Cajeme y Bácum, así como algunos hechos violentos.