Banner

Por Itxaro Arteta
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- La subsecretaria de Población, Migración y Asuntos Religiosos de la Segob, Paloma Guillén, advirtió la necesidad de que los migrantes detenidos en situación irregular no sean llevados a lugares que parecen cárceles.
“Es un gran reto. No sabemos aún, y vuelvo a poner sobre la mesa como reto para los señores senadores, como vamos a lograr cambiar ese perfil de las estaciones migratorias de cárcel a otra cosa”, externó.
Al participar en el foro “Migración con rostro humano: hacia el fortalecimiento institucional”, que tuvo lugar en el Senado, reconoció que el Instituto Nacional de Migración (INM) requiere cambios de operación y que se necesita incorporar en mayor medida a la sociedad civil, pese a la labor en los albergues de atención a migrantes.
Guillén lamentó que del total de migrantes que detienen, el 99 es llevado a una estación migratoria, mientras que sólo el uno por ciento es canalizado a estos albergues.
En su participación, el senador priísta Humberto Mayans expuso que, de acuerdo con datos oficiales, en la frontera Sur sólo hay 11 cruces formales con presencia de autoridades migratorias, pero se sabe de 56 pasos carreteros informales y más de 300 peatonales, por los que transitan alrededor de 200 mil migrantes indocumentados al año.
Aseguró que la Cámara alta ha pedido que los 23 municipios fronterizos de cuatro entidades del Sur sean incorporados a los programas de la SEDESOL, SEDATU y SEGOB.
“Como el SUBSEMUN (Subsidio para la Seguridad en los Municipios) y el de Prevención del Delito, dos programas fundamentales para fortalecer a las policías municipales y la seguridad de la zona fronteriza”, apuntó.
Aunque durante el foro hubo varios comentarios en contra de que el Instituto Nacional de Migración (INM) tenga un perfil policiaco y no sólo