Por Ulises Díaz
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- Las estimaciones de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) elaboró entre 2007 y 2012 tuvieron errores constantes en el momento de contrastar con la realidad.
Durante estos cinco años, el margen de error de las proyecciones fue entre 0.1 y 1.4 puntos porcentuales, usualmente con una perspectiva más positiva de crecimiento del que realmente se lograba, señala el documento “Predicciones de la OCDE antes y después de la crisis financiera: un post mortem”.
“Aún cuando la organización revisaba constantemente las proyecciones mientras se desarrolló la crisis financiera, los resultados de crecimiento fueron sustancialmente menores que la estimación enunciada”, dice el reporte.
“En el escenario de la crisis del área euro en 2010, con la modificación de los precios de la deuda soberana y los riesgos en el sector bancario, contribuyeron especialmente a que durante ese periodo las predicciones fueran aún menos certeras”, señala.
Según la OCDE, los errores más frecuentes se detectaron en aquellos países donde había más factores a considerar entre asuntos económicos, factores institucionales y desarrollos en materia de política económica.
Por ejemplo, el reporte señala que los errores de proyección fueron más altos en países donde la exposición a factores de shock externo eran más probables que en aquellos menos susceptibles al extranjero.
“Factores tales como la apertura al comercio internacional y la porción de activos bancarios nacionales en propiedad de compañías operadas en el extranjero están correlacionadas negativamente con los errores de proyección que se cometieron en este periodo, y particularmente se acentuaron durante lo más fuerte de la crisis”, indica el documento.
“Esto sugiere que las proyecciones fallaron en reflejar completamente la creciente globalización de la actividad financiera previo a la crisis, que aumentó el potencial para la transmisión de shocks económicos y financieros entre fronteras y entre mercados”, precisa.
La OCDE acepta que entre 2007 y 2010 fueron mucho más graves los errores al elaborar estimaciones que a partir de 2011 y hacia 2012, puesto que para estas fechas los economistas de la institución ya habían tomado mejor el pulso de ciertos factores que eran los que más frecuentemente distorsionaban el sistema de proyecciones.