El niño debe hacer su tarea después de haber comido sus alimentos y descansado un rato

NOTIMEX
Guadalajara.- El bajo rendimiento escolar puede indicar problemas cerebrales y emocionales, por lo que debe ser motivo de alerta para lo padres y es importante identificar los factores por los que el niño no aprovecha la escuela, afirmó la psicóloga del IMSS en Jalisco, Esmeralda Yelisse García Ortega.
La experta señaló que ante un problema de aprendizaje o bajo rendimiento escolar, es necesario descartar en principio alteraciones neurológicas que pudieran haber surgido desde el nacimiento.
Así como lesiones cerebrales producidas incluso por algún accidente o caída, hiperactividad, o bien si está rebasado por problemas emocionales, dijo la especialista del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Jalisco.
Insistió en que los problemas escolares representan un foco de alerta para los padres sobre alguna causa anómala que le impide al niño aprovechar y aprender adecuadamente, sobre todo si son repentinos, es decir, que el menor de un momento a otro empieza a desinteresarse o a bajar su nivel
"Hay que ver los antecedentes de ese cambio, si el niño tuvo un accidente y se golpeó la cabeza vamos a ver si hubo una lesión cerebral, primero descartar lo médico, si es hiperactivo, tiene problemas familiares o incluso está siendo víctima de un abuso que repercuta en ese cambio de humor reflejado en sus calificaciones".
Dijo que una vez que se descarta un problema cerebral o incluso auditivo o visual y se corrobora el coeficiente intelectual del infante, se debe buscar si el niño está distraído o estresado por situaciones familiares o externas.
Incluso, mencionó, si se siente sobreexigido por sus padres u otras personas, quienes constantemente le piden calificaciones altas o lo comparan con otros niños lo que les genera una carga emocional con repercusiones negativas en su aprovechamiento escolar.
Comentó que para eficientar el proceso de aprendizaje en el infante se debe en principio aumentar su autoestima, felicitarlo y destacar constantemente sus logros, además de estimularlo y ofrecerle un ambiente relajado sobre todo al realizar sus tareas académicas.
"Es más importante el reforzamiento de la autoestima y el aprendizaje con comprensión, que obligarlo a la obtención del 10; cuando hagamos la tarea debemos identificar lo que se le facilita y empezar con esa área para subir su autoestima al ver que sí puede y se motive a hacer otras cosas que representen retos", apuntó García Ortega.
Resaltó que es indispensable que los padres reconozcan las capacidades de cada miembro de la familia y recomendó identificar el canal de aprendizaje del niño, es decir si utiliza con mayor predominio alguno de los sentidos para este proceso ya sea la vista o el oído y por esta vía reforzar los conocimientos y la memoria.
Otra recomendación importante, indicó García Ortega, es que el niño haga su tarea después de haber comido sus alimentos y descansado un rato, con el fin de que el cerebro se encuentre relajado y pueda estar más apto para la retención y análisis.
Sugirió no premiar a los niños por estudiar y cumplir con sus tareas dado que es parte de las actividades establecidas en su proyecto de desarrollo y básicamente son para su propio beneficio, por lo que es mejor felicitarlos por sus logros e impulsarlos a no darse por vencidos o frustrarse con asignaturas que les representen mayor reto.