La administración de Peña se ha empeñado en hacer a un lado el tema de la violencia, opinan especialistas

Por Silvia Garduño

AGENCIA REFORMA

CD. DE MÉXICO.- Los temas de competitividad económica, comercio e inversión desplazarán al de seguridad en la Cumbre de Líderes de América del Norte que tendrá lugar el próximo miércoles en Toluca, prevén especialistas.

El objetivo de México como anfitrión del séptimo encuentro trilateral, consideran, será relanzar el concepto de América del Norte como región y posicionar la idea de que, juntos, Estados Unidos, México y Canadá pueden convertirla en la más competitiva y dinámica del mundo.

Susana Chacón, especialista en relaciones internacionales del Tecnológico de Monterrey, aseguró que a diferencia de la última reunión, realizada en Washington en 2012 y en la que la agenda se supeditó a las preocupaciones en materia de seguridad, ahora el eje será la competitividad.

“El centro de la declaración final va a estar mucho más en la lógica de la competitividad, porque resuelve el tema de seguridad de manera implícita. En la medida en que haya otro tipo de competitividad, otro tipo de empleo, de desarrollo, el tema de seguridad puede pasar a un segundo plano”, señaló en entrevista.

En la primera cumbre, celebrada en Waco, Texas, en 2005, George Bush, Paul Martin y Vicente Fox lanzaron la Alianza para la Seguridad y la Prosperidad de América del Norte (ASPAN), con el propósito de mejorar la coordinación de esfuerzos en materia de seguridad regional y promover el bienestar económico y social de los tres países.

La ASPAN salió de la agenda en la Cumbre de Nueva Orleáns de 2008, la segunda en la que participó Felipe Calderón, siendo el primer encuentro trilateral que incluyó el tema de la lucha contra el crimen organizado.

En la Cumbre de Guadalajara de 2009 los tres gobiernos establecieron en su declaratoria que las redes delictivas transnacionales constituían una amenaza para la región.

En Washington, Calderón advirtió a Barack Obama que si el trasiego de armas hacia México no se detenía, la violencia criminal alcanzaría a Estados Unidos.

En la administración de Enrique Peña Nieto, el Gobierno Mexicano se ha empeñado en sacar el tema de la seguridad de la agenda -al menos pública- con EU, e incluso ha demorado en establecer los nuevos parámetros de la Iniciativa Mérida, por lo que los recursos aprobados por el Congreso estadounidense para este fin no han sido utilizados.

Carlos Heredia, investigador de la División de Estudios Internacionales del CIDE, señaló que enfocar la cumbre en temas económicos es consistente con la política federal de bajar el nivel al tema de la seguridad.

“No es casual, no es fortuito, es parte de una estrategia deliberada de la reconstrucción de la imagen internacional de México”, apuntó.

Sin embargo, advirtió, el tema sigue preocupando a EU, que no está conforme con el cambio de estrategia, que obliga ahora a las agencias de ese País a coordinarse con la Secretaría de Gobernación, a diferencia del sexenio anterior, cuando existía trato con cada una de las fuerzas de seguridad.

Además, señaló, la situación en Michoacán ha resultado inquietante para Washington.

“La apuesta era bajo el perfil al tema de inseguridad, al tema de violencia y ahí me la llevo, pero se salió de control Michoacán”, indicó.