Por Jesús Guerrero

AGENCIA REFORMA

CHILPANCINGO.- Damnificados de la región de la Montaña de Guerrero acusaron que sus Alcaldes esconden toneladas de ayuda humanitaria.

Los afectados acudieron ayer a Casa Guerrero a una segunda reunión con el gobernador Ángel Aguirre para denunciar que la ayuda no llega a los afectados y demandar, por lo pronto, la entrega de granos básicos.

Comuneros de Malinaltepec acusaron que su alcalde perredista, Jorge Luis Espinobarros, tiene escondidas despensas, láminas galvanizadas, cobijas y agua.

En tanto, familias de Acatepec afirmaron que el presidente municipal, Juan Paulino Neri, también del PRD, nunca entregó la ayuda humanitaria a las familias indígenas que perdieron sus viviendas y cultivos.

Afirmaron que sí entregó algunos apoyos pero sólo a quienes simpatizan con él o a su familia.

Del alcalde de Tlacoapa, Efrén Merino Sierra, pobladores afirmaron que acapara la ayuda humanitaria en una bodega propiedad del Ayuntamiento.

El director ejecutivo del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, Abel Barrera, pidió a las autoridades comunales de los pueblos que hoy miércoles, durante una reunión que se realizará en Tlapa con funcionarios federales y estatales, se denuncie a los alcaldes que se hayan quedado con la ayuda.

“Hay que establecer una especie de contraloría comunitaria para denunciar a todos los funcionarios que estén incurriendo en estas prácticas de corrupción”, señaló Barrera frente a Casa Guerrero.

Benigno García Flores, quien representa a su comunidad de El Tejocote, del Municipio de Malinaltepec, aseguró que ellos sólo han recibido tres despensas y que, sólo en su pueblo, 366 familias siguen viviendo en campamentos después de cinco meses de la tragedia provocada por la tormenta tropical “Manuel”.

Por lo pronto, el gobernador Ángel Aguirre prometió ayer enviar una tonelada y media de maíz para 20 mil familias de 13 municipios de la región de la Montaña.

Sin embargo, el Mandatario se negó a firmar una minuta con ese acuerdo.

“¿Qué, acaso no confían en mi palabra?, cuestionó Aguirre a los comuneros.

“La verdad, desconfiamos de la palabra del gobernador, pero vamos a darle el beneficio de la duda”, dijo uno de los damnificados que fue entrevistado al término del encuentro privado.

Conforme el compromiso de Aguirre, se realizará una entrega diaria de cinco kilos de maíz a cada una de las familias damnificadas durante lo que resta del año, casa por casa, sin intermediarios, previo estudio de cada familia.

A la reunión de ayer asistieron los delegados estatales de la SEDATU, SEDESOL, SEMARNAT y SCT.