Por licenciado Urbano Romero Quijada


Dicen que el petróleo es de los mexicanos


Para la izquierda es un dogma. Ha que rechazar la apertura de la industria petrolera a la inversión privada porque esto significaría una privatización y PEMEX, dice "no se vende". Cuando se señala que PEMEX es una empresa con pérdidas cuyo patrimonio era negativo en 271 mil millones de pesos a fines del año 2013, la respuesta es que es lo que vale de PEMEX no son los fierros, sino las reservas.
Sin embargo, las reservas de hidrocarburos no son de PEMEX ni tienen por que serlo. Son, y deben ser siempre, de los mexicanos.
Hay una gran inquietud negativa en contra de la autoridad mexicana de que desde el Gobierno de Felipe Calderón se ha venido incrementando el precio de los hidrocarburos y el actual Gobierno del señor Presidente Enrique Peña Nieto ha ido incrementándose en escala. Hay una gran diferencia si las reservas son de los mexicanos y no de PEMEX.
Si son de la empresa esta tiene derecho de hacer con ella lo que quiera como lo ha venido haciendo, y puede controlar la producción, el transporte, la distribución y la venta final de los hidrocarburos y sus derivados por supuesto tienen también el derecho de utilizar los ingresos para lo que quiera incluso para subsidiar el gasto corriente del Gobierno, aunque esto sea un desperdicio de los dividendos de un recurso natural no renovable; pero hay que entenderlo todo tiene un principio y un fin ¿no cree usted?
Si el crudo y el gas son propiedad de los mexicanos, en cambio, somos los mexicanos quienes podemos exigir que los recursos se utilicen para nuestro beneficio y es a lo contrario.
Difícilmente nuestra mejor opción es entregarlos a un monopolio gubernamental para que este subsidie el gasto corriente del Gobierno.
El actual sistema de explotación petrolera de nuestro País ha sido extraordinariamente costoso para los dueños de los hidrocarburos, los ciudadanos mexicanos. Parte del problema en la política del Gobierno de saquear a PEMEX a través de impuestos exagerados para compensar su propia incapacidad de recaudar impuestos.
De unas ventas de un billón 647 mil novecientos millones de pesos que fueron en aquel entonces 2012, PEMEX entregó al Gobierno 902 mil 600 millones. Eso representa un impuesto de 54% sobre las ventas o casi un 100 por ciento del rendimiento de operación.
El pueblo de México se siente inquieto, preocupado por las reformas que se iniciaron el año 2013, 2014 donde con la buena intención del Presidente Peña Nieto, quiere restablecer un orden en el País, pero como vemos las cosas ahorita, verdaderamente imposible, pero todo hay que hacerle la lucha si el pueblo de México participa.
La inversión productiva en PEMEX ha venido aumentando en forma importante en los últimos años, según lo expresado por la autoridad el año 2006 la empresa invirtió 1600 millones de dólares en la exploración.
En el año 2012 alcanzó los 2500 millones en este rubro y el año 2013 se llega a 2600 millones de dólares. Pero este incremento en la exploración no ha impulsado la producción. La de petróleo crudo ha bajado de 3.4 millones de barriles diarios, el 2013 a 2.5 millones, la del gas natural que era de 6919 millones de pies cúbicos bajó en el año 2013 a 6358 millones.
El sistema del monopolio gubernamental para la explotación de petróleo quizás beneficie a los grandes políticos y a la burocracia y al sindicato de PEMEX, pero no a los dueños del hidrocarburo.
La Reforma Energética que ha propuesto el Gobierno, mantiene la propiedad de los recursos en manos de los ciudadanos y le da a PEMEX un papel crucial en el futuro de la industria petrolera. Pero abre cuando menos un poco la industria petrolera a la inversión privada nacional o extranjera.