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Más de 50 mil personas se congregaron para criticar la gestión del Presidente Nicolás Maduro

Por Valentina Oropeza
AGENCIA REFORMA
CARACAS.- La Oposición dio ayer una muestra de su fuerza a 10 días de que la violencia se apoderara de las manifestaciones civiles.
Más de 50 mil personas, según organizadores, se concentraron en la neurálgica avenida Francisco de Miranda en Caracas, convocados por el líder opositor Henrique Capriles.
Muchos de los asistentes acudieron vestidos de blanco y portando pancartas que criticaban la gestión de Nicolás Maduro por la represión contra los estudiantes, la inseguridad y la escasez.
Por primera vez desde que el líder de Voluntad Popular, Leopoldo López, fue detenido el martes 18 de febrero, Capriles expresó su compromiso con la lucha por liberarlo.
“Te digo Lilian: haré lo que tenga que hacer para que Leopoldo esté de vuelta”, dijo Capriles a la esposa de López, quien afronta el riesgo de ser condenado a 10 de prisión, acusado de incitar la violencia en las protestas.
La promesa de Capriles recompone la fractura que ha resquebrajado a la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) desde que el ex candidato presidencial replegó la movilización de sus electores en abril del año, tras afirmar que ganó los comicios contra Maduro para evitar violencia en las calles.
Esta decisión fue cuestionada por López y la diputada María Corina Machado, quienes se pusieron al frente de las protestas de los jóvenes, cuando tres manifestantes fueron encarcelados el 8 de febrero en el Estado Táchira por manifestarse contra la inseguridad.
Aunque Capriles llamó a protestar contra los grupos paramilitares, también llamados “colectivos” y que son afines al oficialismo, la concentración sirvió a los asistentes para expresar su descontento por una larga lista de exigencias.
Mónica Zambrano, de 31 años de edad y madre de una niña de un año, aseguró que sale a marchar porque quiere que su hija pueda jugar en la calle sin miedo a morir en un asalto.
“No quiero irme del País y obligar a mi hija a crecer lejos de nuestra familia. Aunque no me siento representada ni por Capriles ni por López, protestaré hasta que la situación cambie”, dijo Zambrano a Reforma.
Mientras la Oposición tomó el Este de Caracas, el Oficialismo convocó una concentración multitudinaria de las mujeres del Movimiento por la Paz y la Vida en el centro de la capital y otras ciudades para medir fuerzas con la MUD.
El Gobierno instaló tarimas y ofreció shows musicales en las plazas. Los simpatizantes del chavismo respaldaron el plan de pacificación anunciado por Maduro y condenaron “la violencia fascista” de las protestas opositoras.
Ya en el Palacio de Miraflores, frente a miles de seguidores, Maduro convocó una conferencia nacional de paz para el próximo miércoles, con el propósito de neutralizar a los grupos violentos.
El Mandatario y Capriles se encontrarán mañana en el Consejo Federal de Gobierno, que reúne al Ejecutivo con los gobernadores y alcaldes.
Al tiempo que Venezuela se dividía en marchas oficialistas y opositoras, que se replicaron en varias ciudades del País, se dio a conocer que la cifra de muertos víctimas de la violencia en las manifestaciones ascendió a 10.
La estudiante Geraldine Moreno, de 23 años de edad, falleció en el Estado Carabobo tras haber sido atacada en su residencia por un Guardia Nacional que le disparó perdigones en la cara, afirmó el alcalde opositor del Municipio de San Diego, Enzo Scarano.