Laura Elena Herrejón

Lo impensable, ¡cayó “El Chapo”!

Ayer sábado por la mañana, la prensa nacional y la internacional fue sacudida con una noticia que nos llegaba de Estados Unidos, el traficante más buscado del mundo Joaquín “El Chapo” Guzmán había sido detenido en Mazatlán, México.
Quien por 13 años había burlado a la justicia, a dos sexenios panistas y a varios procuradores generales de la República, finalmente había sido aprendido.
Tomando las precauciones del caso, el Gobierno mexicano esperó a tener comprobada su identidad antes de confirmar la noticia. Cerca de las 14:00 horas, el Presidente Enrique Peña Nieto confirmó la noticia a través de su Twitter.
Si bien es cierto que a lo largo de los últimos meses el Gobierno Federal había dado muestras de ir en serio contra los cárteles, era casi inimaginable que “El Chapo” cayera.
Teniendo su cabeza un precio de 5 millones de dólares, quien apareció en la conocida revista Forbes como uno de los hombres más ricos del mundo al tener una fortuna que rebasada los mil millones de dólares, ayer fue detenido (sin un solo tiro), en territorio mexicano.
Desde su fuga en 2001 de la prisión de Puente Grande, Jalisco, en un carrito de lavandería (bueno por lo menos eso fue lo que se nos dijo), los esfuerzos por reaprenderlo fueron nulos.
Por años burló a la justicia y en cuanto al Gobierno Federal, eran muchas las excusas que se daban por la falta de resultados en su localización, pero quedaba claro que mucha voluntad política por detenerlo, no había.
Era evidente la lucha de egos que había entre los titulares de las áreas que deberían trabajar coordinadas para lograr el objetivo (no quiero pensar en complicidades) y mientras esto pasaba, “El Chapo” seguía libre y en plena actividad.
Por aquí y por allá había quien aseguraba que gente del capo llegaba y cerraba restaurantes a su antojo en algunas ciudades de México, para que éste pudiera comer sin problemas. Esto era vox populi, pero el Gobierno parecía no ver ni oír nada.
Ahora, sin ser el combate al narcotráfico la prioridad del Presidente Peña Nieto, como lo fue para el ex Presidente Felipe Calderón, se logra la detención tan ansiada del narcotraficante del Cártel de Sinaloa.
Queda claro, que el uso de la fuerza para combatir la delincuencia y la violencia no funcionó.
Inteligencia, pero sobre todo VOLUNTAD POLÍTICA, nos devuelve a los mexicanos la esperanza de que hay Gobierno.
Con esta detención, ¡la noticia del año!, queda claro la coordinación efectiva que se dio entre la Policía Federal, el Ejército, la Marina, la Procuraduría General de la República y el Centro de Investigación y Seguridad Nacional bajo el mando del secretario de Gobernación. Así o más claro, que cuando se quiere se puede.
Punto y aparte: el próximo jueves 27 de febrero estaremos cumpliendo tres años al aire en el Programa en el Camino en Canal Mexiquense (de 10 a 11 de la noche).
Felicidades a mis compañeros Guillermo de Toscano y el “semi-dios” de la crónica, don Miguel Reyes Razo, así como a nuestro invitado cuasi permanente Rodrigo Alva.