Por Natalia Vitela
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- En plena edad productiva, el destino de Michael Calderón, de 27 años, era perder parte de su pierna izquierda, y la probabilidad de que el cáncer que tenía en la tibia se le extendiera a otras partes del cuerpo.
Su futuro incierto cambió cuando le aplicaron la técnica hipertermia hídrica controlada, pues con ella no sólo salvó su pierna, sino que el padecimiento está en remisión.
“El cáncer está nulo. Desde que me hicieron la cirugía, cada seis meses me hacen estudios, y nada”.
En un procedimiento que duró alrededor de nueve horas, a Michael Calderón le extrajeron la tibia de su pierna izquierda, la sumergieron en agua a una temperatura mayor a 40 grados, y luego se la volvieron a colocar.
Michael consultó a médicos de hospitales privados, quienes le prescribieron la amputación.
“Para mí fue un shock emocional porque estoy acostumbrado a un ritmo de vida de ejercicio. Tuve la suerte de dar con el Doctor Genaro Rico (desarrollador de la técnica). Me dijo: ‘Mira Michael yo te voy a salvar la pierna, es un proceso largo, yo también te podría amputar, pero esa es la salida fácil. Te tienes que realizar quimioterapia y después viene la cirugía’”, narró.
Actualmente Michael está rehabilitándose, pero en breve tiempo podrá jugar futbol, correr y ejercitarse en el gimnasio como solía hacerlo hasta antes de la aparición del cáncer.
“En la actualidad ya sólo uso una muleta y estoy de arriba para abajo. Ya hago mi vida normal”.