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Por Yolanda Martínez
AGENCIA REFORMA
LA HABANA.- El principal reclamo de los trabajadores isleños queda postergado hasta que el país aumente su producción interna y salga de la crisis económica, advirtió anoche el Presidente Raúl Castro, durante su intervención en la clausura del 20 Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), que aglutina a los sindicatos isleños.
“Sería irresponsable y con efectos contraproducentes disponer un aumento generalizado de los salarios en el sector estatal pues lo único que causaría es una espiral inflacionaria en los precios, de no estar debidamente respaldado por un incremento suficiente de la oferta de bienes y servicios”, afirmó el Mandatario en la última sesión del cónclave que inició el pasado jueves con la participación de mil 200 delegados y terminó anoche.
El salario promedio en 2013 no superó los 240 dólares anuales, en una Cuba en proceso de reformas, que ya no disfruta de las generosas subvenciones estatales de las décadas anteriores.
“A pesar de lo sensible y compleja que resulta la cuestión del sistema salarial vigente en la economía estatal, no puedo dejar de abordarla, aunque otras veces me he referido a este tema”, dijo el General Castro, quien reconoció que el salario no satisface las necesidades del trabajador y su familia, lo que genera desmotivación y apatía hacia el trabajo, influye negativamente en la disciplina, e incentiva el éxodo de personal calificado hacia actividades mejor remuneradas con independencia del nivel profesional requerido.
“El dañino fenómeno de la ‘pirámide invertida’, que desestimula la promoción de los más capaces y abnegados hacia cargos superiores”.
Tras admitir que ha faltado un enfoque integral en la aplicación de la política salarial, Castro señaló que el plan de reformas en marcha prevé crear las condiciones que permitan el incremento sostenido y sustentable del ingreso de los trabajadores estatales y a la vez preservar las conquistas sociales de la Revolución.