En el mes de enero llegó a 5.05 por ciento, reportó el INEGI

EL UNIVERSAL

CD. DE MÉXICO.- El nivel de desempleo repuntó en el primer mes del año, en parte como un efecto estacional, pero además por la pobre generación de empleos en el sector formal de la economía durante dicho periodo. Cabe destacar que la mayor parte de los desempleados cuentan con estudios superiores a los de secundaria.

A nivel nacional, la tasa de desocupación fue de 5.05% de la Población Económicamente Activa (PEA) en enero de 2014, tasa superior al 4.25% registrado en diciembre pasado, pero inferior al 5.42% registrado en enero de 2013, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

De las 32 entidades que comprenden el País, diez se ubicaron por arriba del promedio nacional. Entre los estados con mayores niveles de desempleo se encuentran: Aguascalientes con una tasa del 6.18%; Sinaloa con 6.05%; Tabasco, 5.80%; Estado de México, 5.59%; Distrito Federal, 5.71%; Tamaulipas, 5.58%; Baja California, 5.47%; Durango, 5.23; Jalisco, 5.14; y Nayarit con 5.07 por ciento.

Por sexo, la tasa de desempleo en los hombres disminuyó de 5.51% a 5.08% entre enero de 2013 y el mismo mes de 2014, y la de las mujeres descendió de 5.25% a 5.01% en el mismo lapso.

En el mes que se reporta, un 23.6% de los desocupados no contaba con estudios completos de secundaria, en tanto que los de mayor nivel de instrucción representaron al 76.4%. Los datos desestacionalizados muestran que en enero pasado la desocupación alcanzó 4.81% de la PEA, nivel similar al del mes previo.

En particular, al considerar solamente el conjunto de 32 principales áreas urbanas del País, en donde el mercado de trabajo está más organizado, la desocupación en este ámbito significó 6.52% de la PEA en el mes en cuestión, tasa mayor en 0.15 puntos porcentuales a la observada en el primer mes de 2013.

La información preliminar de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) durante el primer mes de 2014 señala que la población subocupada, medida como aquella que declaró tener necesidad y disponibilidad para trabajar más horas representó 8.5% de la población ocupada, proporción inferior a la registrada un año antes de 8.8 por ciento.