THE ASSOCIATED PRESS
VALENCIA.- Las protestas contra el Gobierno de Venezuela se apoderaron el miércoles de los populosos barrios de la ciudad de Valencia, donde decenas de jóvenes encapuchados cerraron las calles con barricadas mientras agentes policiales y militares los dispersaban con disparos de goma.
``Siempre me he manifestado porque (Hugo) Chávez era un perro y éste (Nicolás Maduro) es peor’’, dijo a The Associated Press el comerciante Alcides Maduro, de 39 años, al tiempo que con una antorcha encendía las bombas caseras que jóvenes y adolescentes lanzaban contra los policías. Los manifestantes cerraron con barricadas formadas con troncos, basura, colchones y desechos las avenidas principales y los callejones de los populosos barrios creados en la década de los años 60 para alojar a los obreros de la zona industrial de Valencia, una ciudad gobernada por el opositor Miguel Cocchiola y situada a unos 170 kilómetros al oeste de la capital.
Mientras los encapuchados lanzaban piedras y bombas caseras, decenas de mujeres del barrio obrero La Isabelica permanecían afuera de sus casas, en los balcones de los complejos habitacionales y en las esquinas con cacerolas y banderas venezolanas para protestar en contra de la escasez de productos básicos, la creciente delincuencia y para denunciar la forma violenta usada por la policía y la Guardia Nacional para dispersar las manifestaciones.
El barrio se ha levantado además por el incremento del desempleo debido el reciente cierre de empresas de la zona industrial de Valencia, la tercera ciudad más importante del país.
``Mi esposo tenía una contrata (era contratista con una compañía automotriz), pero está parada desde diciembre’’, indicó Adriana Suárez, una de las mujeres que protestaba cacerola en mano.
Los manifestantes también protestaron por la muerte de una joven del barrio que presuntamente falleció al recibir un disparo de goma durante una protesta en La Isabelica.
Carlina La Roche, de 65 años, se quejó de que varios disparos de perdigones alcanzaron su casa, donde vive con dos niños, debido a la cercanía al lugar de las protestas
Aunque no participaba de las manifestaciones La Roche comentó que hay razones para hacerlo, citando la escasez de alimentos básicos como la leche, la harina de maíz y el aceite.
``No hay ni harina para las arepas (especie de tortilla) y los venezolanos sin la arepa no somos nada’’, dijo a AP, al asegurar que debe hacer filas de hasta cuatro horas cuando llegan productos a los supermercados. ``Y a veces, después de cuatro hora de cola, no alcanzamos a comprar nada’’.
Las manifestaciones que comenzaron el 12 de febrero en contra de la inflación, que en enero pasó el 50% anual, la delincuencia y la escasez de productos básicos han dejado 16 muertos, unos 150 heridos y más de 500 detenidos que fueron puestos en libertad. Solamente a 45 se les formularon cargos.