Por Carlos Razcón Valenzuela
LA VOZ DEL PUERTO
GUAYMAS.- Porque rehúsan “oficializar” el guaterismo que representa severo atentado contra la veda al recurso camarón, dirigentes de barqueños y pangueros se oponen al otorgamiento de permisos para la explotación del crustáceo “roca”, que solicitó un empresario local.
La explotación del también denominado camarón japonés o cacahuate --de exoesqueleto duro, que antes rechazaban los consumidores y ahora, por su fuerte sabor, tiene alta demanda en restaurantes estadounidenses--, presiona sobremanera al producto “de línea”, que entra en franca etapa de reproducción precisamente a partir del próximo mes, indicó Juan Manuel Félix Espinoza.
El dirigente de la Federación de Cooperativas Pesqueras“Del Puerto de Guaymas” sostuvo que él ha trabajado el afamado camarón “roca” (sicyonia spp) y, en su captura se obtienen altas cuotas de las especies azul y café.
“Esa sería una pésima noticia para los productores que de por sí hemos tenido unas temporadas extractivas para llorar”, comentó Alma Mireya Acuña Gómez, líder de la Asociación de Pequeños Armadores, al subrayar que se opondrán terminantemente a tales anuencias.
El empresario solicitó hasta 40 permisos para la explotación del camarón “roca” entre los meses de abril y mayo; las zonas con más alta biomasa de ese producto se localizan en aguas fronteras a Bahía Kino, Puerto Peñasco, San Felipe y, desde luego Guaymas.
En la década de los 70’s y luego a principios de los años 90’s del siglo pasado, se llegaron a registrar capturas de hasta tres mil toneladas por ciclo; la actividad resultó opción de empleo para cientos de familias en época de veda al producto de bahía y altamar.
Sin embargo, los barcos arrasaron con camarón “de línea” enhuevado y los efectos de ello derivaron en las peores temporadas que tengan memoria los ribereños y pescadores camaroneros de altura.
“Se habla de llevar observadores a bordo para valorar y/o evitar la captura incidental de las especies azul y café en etapa reproductiva”; pero eso sólo ocurriría en la primer semana, porque ya se tiene experiencia de la alta capacidad de corrupción que existe en la actividad pesquera”, apuntó Félix Espinoza.
De otorgarse tales permisos se daría al traste a los esfuerzos que autoridades y productores desarrollan en los programas de inspección y vigilancia, para protección de un recurso cada vez más escaso, dijo.