Banner

EL UNIVERSAL
CD. DE MÉXICO.- Juan José Esparragoza Moreno, “El Azul”, es uno de los líderes del cártel de Sinaloa que quedan al frente de la organización, tras la captura de Joaquín “El Chapo Guzmán”, y está en el mismo nivel de mando en su estructura, de acuerdo con reportes del Gobierno de Estados Unidos, que desde 2009 lo puso en su lista de narcotraficantes.
Este capo, quien tiene más de cuatro décadas en el negocio de las drogas, siempre con un bajo perfil, de acuerdo con los análisis, podría representar una nueva etapa en la forma en que se conduce el cártel en la lucha por mantener su poderío, ya que “El Azul” es un experto negociador.
De acuerdo con el perfil sicológico elaborado por autoridades en 1989, durante su reclusión, Esparragoza Moreno es una persona que evita las confrontaciones violentas y las ejecuciones, en la medida de lo posible. Su frase recurrente por aquel entonces era: “el negocio del narcotráfico no se lleva con las balas”.
Suele operar siempre desde un estratégico segundo plano, con la mayor discreción posible, e incluso, llegó a prohibir en algún momento que se le escribieran corridos, mientras que a su círculo cercano les persuade de evitar las extravagancias que suele distinguir a los narcotraficantes.
Hernando Gómez Bustamante, principal capo del cártel colombiano del Norte del Valle, en una de sus declaraciones lo describió como un hombre conciliador, gentil, gran conversador y con un perfil de negociador nato, por lo que los estadounidenses lo han llamado peace maker, ya que se le atribuye el acercamiento para acordar un alto a la ola de violencia en 2006 entre la llamada Federación y el cártel del Golfo.
Este hombre que nació el 3 de febrero de 1949 en Huichiopa —pueblo ubicado a las afueras de Badiraguato, Sinaloa—, compadre y amigo de “El Chapo”, quien se ganó el mote de “El Azul” por el tono intenso de su piel morena, es ahora junto con Ismael “El Mayo” Zambada, quien tiene el liderazgo del cártel, quien se ha mantenido en este negocio criminal, ya que testigos que han declarado en investigaciones, aseguran que su carisma lo hace un personaje querido y respetado por la mayoría de los otros capos.
Informes recabados de declaraciones de delincuentes que han trabajado cerca de “El Azul”, revelan que le gusta el alcohol, decir picardías y jugar baraja, que era uno de sus pasatiempos favoritos mientras estuvo preso en el Reclusorio Sur junto con Miguel Ángel Félix Gallardo y el extinto Amado Carrillo, El Señor de los Cielos.
También es aficionado a los lentes oscuros de la marca Ray Ban, la ropa deportiva y al ejercicio.
El FBI llegó a considerarlo como el segundo criminal internacional más buscado en 2005 —sólo detrás del terrorista Osama Bin Laden—, pero su bajo perfil y cautela lo sacaron de la lista. En 2009 el gobierno de EU lo incluyó en su lista de capos, y en México se ofrecen 30 millones de pesos como recompensa.