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Entre porras, cantos y bailes, familias de Cajeme realizaron ayer una caminata.


Por César Omar Leyva
TRIBUNA
Ayer se celebró en México el Día Nacional de la Familia, una fecha que para unos cuantos pasó desapercibida, para otros fue motivo encuentro y convivencia, y para la Iglesia representó un llamado a recuperar los valores que con el paso del tiempo se han ido perdiendo.
A nivel local fueron pocas las celebraciones que realizaron para conmemorar la fecha, la más grande fue una caminata organizada por el Movimiento Familiar Cristiano (MFC) en la que participaron cerca de 200 personas.
En las misas dominicales los sacerdotes dedicaron un espacio de la Homilía para pedir a los asistentes reflexionar sobre la situación que se vive en sus familias y comenzar a trabajar por recuperar los valores que se han perdido.
"Que sepamos que desde nuestro campo, desde nuestra situación como familia podemos inyectarle una fuerza nueva a la sociedad, un impulso nuevo para caminar, porque siempre en la unidad es como mejor se avanza, en la división salen a relucir las debilidades y en la desunión aumentan los problemas", manifestó el obispo Felipe Padilla Cardona.
Liliana Apodaca y Jorge Portugal, coordinadores diocesanos del MFC dijeron que es lamentable que por estar ocupados en conseguir el sustento para sus hijos, muchos padres hayan delegado la responsabilidad de su educación a los medios de comunicación, a los videojuegos y a la televisión.
"Nos hemos olvidado que la importancia de la familia radica en la transmisión de valores y que nosotros como padres tenemos que dar un buen ejemplo a nuestros hijos. Si lo hacemos así vamos a formar a grandes personas que en el futuro contribuirán a tener una mejor sociedad", comentó Jorge Portugal Vázquez.