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EL UNIVERSAL
CHIHUAHUA.- Cerca de 600 secuestradores que estaban recluidos en diferentes penales de la Entidad fueron confinados al Centro de Rehabilitación Social (CERESO) de esta capital, y aislados del resto de la población carcelaria en una zona de máxima seguridad, donde la mayor parte de ellos pasará el resto de su vida.
Con un acto protocolario la administración estatal puso en marcha esta nueva área de la prisión local, en la cual se mantendrán medidas especiales para los internos, particularmente para que no tengan contacto con otros reos condenados por delitos menores.
“Chihuahua cumple la estrategia de concentrar en un sólo penal a los secuestradores, pero en breve se logrará que también se concentre a los extorsionadores en estas instalaciones en donde existen inhibidores de señal, tecnología que inhiba el uso de bandas anchas, internet o cualquier tipo de telecomunicaciones”, señaló el gobernador César Duarte.
En el evento estuvieron presentes el coordinador nacional Antisecuestros, Renato Sales; la presidenta de la asociación Alto al Secuestro, Isabel Miranda de Wallace, y el presidente de México S. O. S., Alejandro Joaquín Martí García.
Según se informó, Chihuahua es el primer Estado del País en cumplir con un acuerdo celebrado hace dos semanas por la Conferencia Nacional de Gobernadores, a fin de recluir a los secuestradores en áreas especiales de máxima seguridad.
La Fiscalía de Ejecución de Penas dio a conocer que los secuestradores pasan 23 horas al día en su celda, tienen restringida la visita únicamente a familiares directos, no pueden hacer llamadas telefónicas, y son monitoreados las 24 horas.