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Los alcaldes tenían la obligación de entregar el 10% del dinero proveniente del Gobierno federal al crimen

EL UNIVERSAL

CD. DE MÉXICO.- Los alcaldes michoacanos de Tepalcatepec, Chinicuila, Coalcomán, Tingüindín y Parácuaro admitieron que el cártel de “Los Caballeros Templarios” los obligaba a entregarles 10% del dinero proveniente del Gobierno federal.

De acuerdo con el diario español “El País”, funcionarios estatales también reconocieron que los narcotraficantes obligaban a los gobiernos locales a contratar empresas que ellos elegían y a meter en nómina a personas ligadas al cártel.

En entrevista con el rotativo, el edil Guillermo Valencia, de Tepalcatepec, narró cómo fue víctima de extorsión al igual que varios presidentes municipales, e incluso señaló que cuando estuvo fuera del Municipio seguía siendo extorsionado.

“La cantidad dependía de los recursos federales enviados al Municipio. En Tepalcatepec son 5.3 millones de pesos al año. De eso se llevaban 10%”, dijo.

Valencia afirmó que ahora ya no es sujeto de extorsión y destacó la labor del gobierno federal para la recuperación de la seguridad, tanto en Tierra Caliente como en Morelia.

El alcalde mencionó que los narcos organizaron reuniones para convocar a los ediles, quienes eran divididos por regiones, para detallarles cómo iba a funcionar el cobro de extorsión. “Dicen que ninguno (edil) se libraba”.

“Nos lo dijeron así: ‘El 10% va a ser para la empresa y eso no se discute’”, dijo también al diario español el alcalde de Coalcomán, Rafael Martínez.



- Estipulaban al distribuidor

Justo Virgen, alcalde de Chinicuila, comentó que, además del diezmo cobrado del dinero enviado por el Gobierno federal, era común que “Los Caballeros Templarios” definieran las empresas que debían ser contratadas por los municipios. “Nos decían hasta dónde debíamos de comprar la papelería”.

Virgen explicó, además, que los sicarios obligaban a meter en la nómina municipal a sus más cercanos. “A mí una vez me mandaron llamar de Apatzingán [la ciudad más importante de Tierra Caliente y, hasta hace poco, considerada uno de los bastiones del cártel] y me dijeron que debía meter en nómina a dos personas ‘que estaban muy necesitadas’”, recuerda.

Rafael Martínez dijo que los narcotraficantes obligaban a su administración a comprar “todo” en Apatzingán, la ciudad más importante de Tierra Caliente, a dos horas en coche de su pueblo.

La alcaldesa de Parácuaro, Lucila Barajas, también denunció el cobro de extorsión del narco, y Fernando Pulido, de Tingüindín, afirmó que en los últimos 12 meses pagó por lo menos 300 mil pesos a los templarios.

Según los alcaldes, el dinero provenía del Fondo 3 para la Infraestructura Social, y 10% fue para el cártel, cuando por ley tenía que ser destinado al mantenimiento del alcantarillado local, la sanidad y la mejora de caminos.