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GERARDO ARMENTA
BALDERRAMA

En el entorno navojoense, la carretera de Cuatro Carriles ha sido fuente de muy diversos problemas. De éstos, el más vistoso tuvo que ver en su momento con la lucha por el libre tránsito que se libró por espacio de años. A propósito: todo permite suponer que ya nadie habla sobre este tema.
¿Acaso, precisamente al paso de los años, el asunto terminó por perder rentabilidad política? Sea como sea, el hecho no deja mentir: ningún político de los muchos que han jurado sacrificarse por el de por sí sacrificado pueblo, dice nada en esta coyuntura sobre el libre tránsito carretero pleno que jamás se logró, a pesar de la respuesta favorable que siempre despertó entre la ciudadanía.
Sin embargo, hoy parece que esa lucha nunca existió. Pensar en estas alturas, sea dicho a mero título de ejemplo, en la eliminación de la caseta de Fundición (Municipio de Navojoa) acaso signifique embarcarse en una especie de sueño guajiro o irrealizable. Esa idea, luminosa y gallarda hasta hace no mucho tiempo, dejó de llamar la atención incluso como charla de sobremesa. ¿Tiempos traen tiempos?
Eso dicen. Los de hoy no parecen favorecer mucho la movilización ciudadana a favor del libre tránsito carretero. Que se sepa, no hay nadie a la vista, políticamente hablando, que se abra de capa frente a esta situación. Ni siquiera por la relativa cercanía del proceso electoral del año entrante se avizoran personajes con intenciones de saltar al ruedo que se comenta.
Debe ser porque, en efecto, no existen condiciones objetivas (diría algún estratega de barriada) que avalen la posibilidad de retomar la lucha por el libre tránsito en la carretera Federal. De modo particular, desaparecer la caseta de Fundición debió significar realmente una especie de ilusión colectiva sustentada sólo en buenas intenciones que nada pudieron hacer en contra de las férreas, aunque volátiles, razones de la contraparte (Gobierno Federal).
Bien solía decirse en aquellos tiempos que esa instancia gubernamental no permitiría ni de broma la quita de una caseta tan productiva como la que existe en Fundición, por más artilugios y engañifas oficiales que salieron a relucir para dar la impresión de que ese objetivo tenía auténticas posibilidades de concreción. Hoy se advierte que nunca fue así.
No en balde la caseta de Fundición terminó convertida en una especie de guarnición entre policíaca y de peaje por la que si no es el caso no pasa ni el viento. (Si en una película mexicana ‘Hasta el viento tuvo miedo’, en la caseta de que se habla seguramente no se llega a ese extremo, lo que no extraña que se carezca de conciencia de que por más lucha que se hizo al respecto no fue posible eliminarla).
De episodios como el descrito está llena la historia de la carretera de Cuatro Carriles en lo que concierne al interés inmediato de la opinión pública residente en el Sur del Estado. Uno más de esos episodios se presentó en estos días y alude a la demanda ciudadana expresada en el poblado de Bahuises (al Norte de Navojoa) para que allí se construya un puente peatonal. La idea es evitar las desgracias humanas que se producen en el cruce carretero que lleva a la Comisaría de Rosales.
En esa movilización personal se han producido verdaderas desgracias, al grado de que a dicho punto se le conoce como “el crucero de la muerte”. No se trata en rigor de un planteamiento novedoso. Pero esta circunstancia no mella en nada la necesidad o exigencia de que oficialmente se le preste la debida y urgente atención. Hasta donde se puede entender, tal encomienda toca a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes.
Se trata de que tanto la población de Bahuises y Rosales disponga de la seguridad existencial a que tiene derecho al pasar de un lugar a otro por la carretera Federal. En ese sentido plantearon la exigencia respectiva a la SCT. Dijeron ante EL INFORMADOR DEL MAYO una gran verdad: “Bienvenida la modernidad, pero sin exponer la vida”.
Ciertamente, no hay necesidad de llegar a ese peligroso extremo. Sin embargo, habrá que esperar la respuesta de las autoridades citadas. Dios quiera y no se vayan a tomar todo el tiempo del mundo para responder al planteamiento que pugna, porque se construya un puente peatonal a la altura de Bahuises. Vamos a ver.