Mario Rivas Hernández
Y en Huatabampo, las aguas del priísmo vuelven a la normalidad

A CONTRAPELO DE lo que mis dos que tres lectores pudieran pensar, a mí nunca me ha gustado escribir sobre hechos violentos.
En realidad, el tema de la violencia, por su propia naturaleza me deprime, me aplasta moralmente.
Pero ciertamente no puedo eludir su tratamiento periodístico porque pertenece a la realidad de este País, que es mi patria, que es mi tierra que tanto amo.
Sí, no puedo negarlo: detesto hacer referencia a los muertos que diariamente deja la violencia en México.
Me duele hablar de la gente que matan en mi ciudad. No importa si son o no criminales. Son seres humanos, son personas, en su mayoría, que derivan de un hogar y con frecuencia son jefes del suyo propio.
No me gusta que maten a la gente.
POR ESO EL PERIODISTA (y yo lo soy), está obligado a escribir de lo que sucede en su entorno. ¿Qué hay autocensura?
A lo mejor.
Y por eso mismo me “prendí” al televisor cuando LUIS VILLORO, de la Organización Artículo 19, expuso una perorata sobre la situación en que trabaja el periodista en México.
No voy a referirme a las estadísticas. Él habla de cifras en relación con las agresiones a la prensa.
Pero este no es el punto.
EL PUNTO ES QUE VILLORO, aunque tiene razón, reclama al Gobierno que no brinde seguridad al periodista para realizar un periodismo de investigación sobre el crimen organizado, sobre la línea entre el negocio del narcotráfico y el lavado de dinero.
Le echa en la cara al Estado que no haya puesto interés en darle protección al trabajador de la prensa para que haga indagaciones profundas sobre el crimen organizado.
En este rubro estoy cierto que Luis Villoro está equivocado.
¿Cómo podrá el Gobierno proteger a un periodista que realiza una investigación sobre el narcotráfico y lavado de dinero, cuando los propios elementos de seguridad del Estado no saben cómo protegerse a sí mismo?
Villoro no puede ignorar que el problema de la falta de seguridad para el gremio periodístico no radica en que el Estado le ponga dos, tres o más agentes a cada periodista que hace trabajo de investigación.
No es por ahí, de veras.
Ninguna escolta sirve cuando hay gente dispuesta a todo para acabar con la vida de alguien.
JESÚS BLANCORNELAS no pudo evitar ser herido de gravedad por el hecho de andar acompañado de un elemento de seguridad.
¿Cuántos mandos policiacos y militares han sido asesinados por el crimen organizado, a pesar de llevar escoltas y armas de grueso calibre?
Un general colombiano asegura en un libro publicado hace un par de años, que la solución es combatir el mal desde la raíz.
Es un crimen que el Gobierno le diga a un medio de comunicación que mande a sus periodistas a investigar el crimen organizado porque ya tiene una Fiscalía Especial y protección policiaca.
EN TÉRMINOS REALES, NI LA dichosa Fiscalía Especial sirve para maldita la cosa ni la supuesta protección del Estado garantiza la seguridad de los comunicadores.
VILLORO DICE QUE no se debe caer en la autocensura pero tampoco se puede ser una caja de resonancia de la violencia, lo cual conduciría al amarillismo y a la atemorización de la sociedad.
¿No se puede caer en la autocensura?
A Villoro no se le puede escapar que la autocensura es una práctica que se emplea cotidianamente en muchos medios del interior de la República.
La comunicadora de televisión y radio, DENISE MAERKER, se escandalizó en una ocasión durante una visita a Tamaulipas.
Estando hospedada en un hotel, le tocó casi ser testigo de una balacera en pleno centro de Nuevo Laredo con saldo de varios muertos.
Al día siguiente mandó traer todos los diarios de la ciudad. Se fue de espaldas al cerciorarse que ningún diario consignaba los hechos violentos del día anterior.
La autocensura es una presencia arraigada en gran parte de la República.
Y no se puede condenar a los periodistas que la practican porque a fin de cuentas es la vida de ellos la que está en juego.
USTED NO ME LO PODRA NEGAR: La violencia está, ya, en cada rincón del territorio nacional. Quiérase que no, nos hemos acostumbrado a ella.
EN CAJEME, LA TIERRA DONDE nací y donde he vivido la mayor parte de mí ya larga existencia, la violencia se ha convertido en una presencia que nos acompaña a donde quiera que vamos.
La oímos, la percibimos en cualquier lugar, en el sitio menos pensado.
¿Y sabe usted qué es lo más doloroso?
Que las personas que leen periódicos buscan la página policíaca sólo para saber sí ese día habría una nota macabra.
Y peor: si la hay, leen el encabezado, tal vez buscan el nombre de la víctima y ya no le siguen.
Las notas sobre ejecuciones se han vuelto rutinarias. El morbo lleva a la gente buscar muertos pero luego muestra aburrimiento y se van a las noticias agradables, como las deportivas.
Pues sí: nos hemos adaptado a nuestras circunstancias, sea que a uno le guste o no se lo restrieguen en la cara.
Incluso, sucede otro tipo de crímenes que no son denunciados a la policía, ya sea por desconfianza o porque temen a las posibles represalias.
Déjeme contarle una historia: ayer me llamó un amigo mío. Me dijo que un grupo de estudiantes de una universidad ubicada en las afueras del casco urbano de Obregón, había sido asaltado por varios individuos armados.
Iban en motocicletas. Los amenazaron con cuchillos y les lanzaron amenazas. Lo de siempre, ya sabe usted.
Los despojaron de computadoras, equipos de video, de las mochilas y, en general, de cuanto llevaban de valor.
Mi amigo es tío de una de las afectadas. Más tarde, me volvió a llamar para ampliar la información. Me puso al teléfono a la chica. Confirmó lo que ya me había dicho su familiar.
Percibí su miedo en la voz.
Ya entrada la tarde, mi amigo me llamó por tercera ocasión:
--Oye, los muchachos tienen miedo a represalias. Me dicen que te pida que no menciones donde pasaron los hechos ni el nombre de la universidad- me dijo.
--¿A qué le temen?
--A los bandidos, es que los amenazaron con hacerles daños si pegaban de gritos.
--¿Y porqué no van a la policía?
--No sé por que, pero no quieren.
En fin, así están las cosas, caro lector.

DE AQUÍ, DE ALLÁ Y DE MÁS ALLÁ

PERMÍTAME DECIRLO: EN CAMPAÑA para la Diputación Federal por el Distrito 06, uno de los temas que a FAUSTINO FÉLIX CHÁVEZ más le interesó, fue el del seguro de desempleo, consciente de que México es uno de los países que no cuenta con esta protección al trabajador…
Abordó el tema, lo platicó con la gente mayor, expuso sus puntos de vista y planteó lo que, de llagar a San Lázaro, haría, junto con sus compañeros de bancada…
Nunca quitó el dedo del renglón y ayer, debo decirlo, era el hombre más feliz de la tierra…
Muy temprano platiqué por teléfono con él… Le percibí feliz, evidentemente satisfecho…
YA NO ERAN SÓLO PROGRAMAS, ahora son Leyes y esto permitirá que andando el tiempo y con el fortalecimiento de la economía del País, estos primeros logros aumentarán sustancialmente…
Félix Chávez adelanta: “la pensión universal garantizará un ingreso básico vitalicio para que las personas adultas de 65 años y más tengan una vejez digna y se fortalezca mediante la ley el programa que opera actualmente la Secretaría de Desarrollo Social…
Para Faustino Félix Chávez, éste es un gran avance, de hecho, lo considera como la medida de mayor trascendencia social que ha logrado la LXII Legislatura hasta el día de hoy…
“Es un acto de justicia”, afirmó, categórico, el legislador de Cajeme…
Le recordé que precisamente éste fue un tema recurrente durante su campaña para Diputado Federal, y que había pactado compromisos con la gente mayor en esa dirección…
Me mantendré vigilante, atento a lo que sigue, así como fui insistente a lo largo de los últimos meses a la Cámara de Diputados”, agregó…
--¿Qué ganan los trabajadores adultos mayores, en términos concretos, con esta medida que se acaba de aprobar, Diputado?...
--Mira, con esto se amplían los derechos sociales y se mejora la calidad de vida de la población y avanzamos con el compromiso de impulsar la creación de un Sistema de Seguro Social Universal…
--¿Qué sigue, a dónde vamos?...
--Ahora vamos sobre la reforma energética…
MIENTRAS TANTO, AYER ME LLAMO el joven cajemense y delegado del CDE del PRI en Huatabampo, JULIO LÓPEZ CEJA… Me explicó que todo se debió a un mal entendido, que había conversado con los dirigentes de centrales y organizaciones priístas y que finalmente la sangre no llegó al río… Más tarde, RODOLFO JORDÁN VILLALOBOS, me confirmó que, en efecto, las cosas se habían normalizado…
Que así sea…
Y ACÁ, EN CAJEME, ESTE SÁBADO de enfrente tomará posesión como dirigente de la organización “Democracia Social AVE AC”, la Lic. ERNESTINA CASTRO VALENZUELA, en una ceremonia que está programada para iniciar a las 9:00 AM, en el PRI Municipal…
LO QUE ME LLEVA A OTRO PUNTO: que el ex-alcalde de Cajeme, FAUSTINO FÉLIX ESCALANTE, será el orador principal durante la ceremonia de recordación del malogrado candidato presidencial del PRI, LUIS DONALDO COLOSIO MURRIETA, que el domingo 23 de marzo, cumplirá veinte años de muerto…
Sin duda el Presidente de la Fundación Colosio en Cajeme, LUIS ARMANDO ALCALÁ ALCARAZ, no pudo haber invitado a nadie más apropiado para hablar de quien, en su tiempo, fue la más grande esperanza de los sonorenses para ocupar el máximo cargo en este País…
¡Enhorabuena!...
Y POR ÚLTIMO, QUIEN ESTARÁ de fiesta grande este jueves, es el joven licenciado en derecho, CARLOS AMAYA GUILLÉN, que arriba a sus 41 años espléndidamente vividos… Por cierto, ayer tuve la oportunidad de platicar con él y con el abogado, héroe de mil batallas jurídicas, JORGE SALAS GARCÉS…
Es todo.
Le abrazo.