Por Eliza Cavazos



EL REGALO DE DAR...

"Amor incondicional, regalo indispensable para sobrevivir"

Nadie es tan pobre que no pueda dar, ni nadie es tan rico que no necesite recibir.

Si en este momento surgieran en ti estas preguntas... ¿Cuál es esa cosa que si tan sólo la tuvieras haría tu vida mejor? ¿Más dinero? ¿Un trabajo mejor? ¿Y si pudieras vivir en un estado de amor incondicional todo el tiempo? El tipo de amor que te permiten llevar lo mejor de ti a tu familia a tus hijos y amigos, a tu trabajo, a tu comunidad, e incluso a las cosas que te resultan más difíciles y, al hacerlo, crear una vida de felicidad profunda y realización personal? Como te suenan estas preguntas, en lo personal para crear una vida plena y garantizando una vida mágica es el crear con un amor incondicional. Esas son las únicas cosas que lo cambiara todo en tu vida.
En la actualidad hay muchas familias desintegradas, con papás divorciados, niños que deben pasar una semana con el papá y la otra con la mamá, sin ningún tipo de estabilidad. Yo tuve la suerte de que mis papás siempre se preocuparon por construir una familia unida, y con las diferentes pruebas que hemos pasado juntos lo hemos comprobado y he recibido "el regalo de la familia", porque aunque tengamos nuestras diferencias, siempre estamos el uno para el otro. Eso es algo con lo que no muchas familias pueden contar y que pienso que es esencial en el desarrollo de un niño, ya que le da muchísima seguridad, pues el mejor y único regalo indispensable que le pueden dar a un niño y sin el cual no puede vivir es el "amor incondicional". Cuando se escuchan estas palabras parecería que todos damos por hecho que los niños lo tienen, y muchas veces ni siquiera se cuestiona que lo puedan necesitar.
Sólo al observar el desarrollo de un niño, la manera en que enfrenta la realidad fuera de casa y su desempeño escolar podremos detectar si realmente el niño se siente amado incondicionalmente y si esto está siendo el alimento diario de parte de las figuras más importantes que espera recibirlo y estos son los padres.
No sólo es educar, guiar, poner límites y acompañar, es también el amar. Amar es aceptar a los niños con su propia personalidad, con sus propias características y su propia naturaleza. Uno de los errores más grandes que cometemos los padres, es tratar de convertir a nuestros propios hijos en lo que a nosotros nos gustarían que fueran, no en lo que realmente son.
Se piensa que estar presente en la vida de los hijos acompañarlos y proveerlos de lo mínimo necesario, hará que los niños se sientan amados y seguros, pero esto desgraciadamente no es así. Para que un niño se sienta amado es necesario que se le respete y escuche cuando plantea sus necesidades emocionales, se le reconozca y se le refrende día a día el amor que se siente por ser quien es, y se le asegure que siempre contará con el amor de su padre y/o de su madre.
El mejor regalo que podemos dar a nuestros hijos son las herramientas para poder salir adelante, no sólo brindarles acceso a muchas opciones, sino también forjarles el carácter en una base de amor incondicional para que así ellos aprendan a tomar en sus vidas decisiones correctas.
Esta semana te invito a hacer algo que represente un esfuerzo para ti y para todos aquellos que te rodean, pero lo más es si eres mamá o papá, no temas en realizarlo y a aprender del regalo de dar amor. El amor florece cuando sentimos paz interior. Recarga tus baterías espirituales mediante la inversión de tiempo cada día en silencio, la meditación o la oración. Aprovechar de esta fuente interior de espíritu te conecta a la energía del amor incondicional y aumenta infinitamente tu capacidad de experimentar el amor sin motivos.
Te comparto lo que para mí es amor incondicional: Es el amor que se da sin esperar recibir nada a cambio, ni siquiera amor. Es el amor que reconoce, acepta y aprecia todas las cosas, incluso aquellas que no entiende. Es el amor que nos llama a hacer brillar nuestra luz, aún cuando nadie esté mirando. Es la forma en que debemos amarnos a nosotros mismos y el único tipo de amor que podemos compartir libremente con los demás. El amor incondicional es la fuerza más poderosa en el universo y no hay nada en él que sea débil ni impotente, porque es una energía, que no debe confundirse con la emoción del amor.
Cuando llevamos el amor incondicional a este nivel de simplicidad, se vuelve natural, y al ser conscientes de esta vibración también atraemos a nosotros todo el amor emocional que deseamos.
Un fuerte abrazo y nos leemos el próximo miércoles...

https://www.facebook.com/ElizaCavazosLifeCoaching
Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla