Por Raúl Muñoz
AGENCIA REFORMA
AGUASCALIENTES.- César Camacho, presidente del PRI, aseguró que irán por 10 millones de priístas, luego de arrancar la campaña nacional de afiliación y credencialización.
El líder del tricolor presumió que mientras el IFE pidió a los partidos acreditar 300 mil afiliados, antes de marzo, ellos presentaron un padrón de 5 millones 850 mil priístas, cifra que buscan duplicar.
“Empezamos con el pie derecho y pisando fuerte, nuestro Programa Nacional de Afiliación, Credencialización y de Reafirmación de la pertenencia al partido, vamos a contar por primera vez con un Centro Nacional de Registro Partidario, porque queremos saber cuántos somos, dónde estamos, a qué nos dedicamos.[[03]]
“Puedo decir con la certeza, que cuando este proceso se cierre, vamos a rebasar los 10 millones de priístas”, aseguró durante su mensaje en el auditorio Hermanos Carreón y luego de entregar la primer credencial al gobernador Carlos Lozano de la Torre.
Al evento, donde los asistentes llegaron en camiones, también acudieron integrantes del gabinete de Lozano, como el procurador Felipe Muñoz.
Por su parte, José Encarnación Alfaro, secretario de Organización del tricolor, prometió transparentar su padrón, pero dijo que protegerán los datos personales de sus militantes.
Rechazó que el PRI vea a la sociedad como un mercado electoral.
“Somos un partido transparente, no tenemos nada que ocultar, lo único que de manera firme vamos a defender, es el respeto a los datos personales, por lo demás, nuestra fuerza, será siempre información accesible”, aseguró.
En su intervención, Lozano de la Torre pidió a la “raza” del partido en Aguascalientes comprometerse para darle la victoria al PRI en la elección federal del 2015 y luego en la local del 2016, cuando se renueva el Gobierno Estatal.
“Para que se consolide Aguascalientes necesitamos, (estar) todos juntos, nos caigamos bien o no, finalmente nos une un gran partido”, mencionó.
Dijo que si hubieran hecho un esfuerzo en el 2012, para sacar la mayoría en el Congreso federal, no hubieran tenido que estar negociando las reformas estructurales del Presidente Enrique Peña Nieto.