En diferentes colonias de la ciudad hay alcantarillas destapadas, ya que los amantes de lo ajeno se las roban para venderlas. Un ejemplo es el de la imagen por las calles Versalles y Escocia en la Villafontana.


Por Candelaria González
TRIBUNA
El robo de cien tapaderas del sistema de alcantarillado de la ciudad, convierte a los hoyos en una trampa peligrosa para los automovilistas, y el OOMAPAS de Cajeme advierte sobre repercusiones legales a los negocios de chatarra y fierro viejo que las están comprando.

Tanto en las calles como en el camellón de la calle Jalisco y 400, en el Instituto Monserrat y en la Expo del Estadio de Beisbol "Tomás Oroz Gaytán", los ciudadanos los han tapado con bolsas, piedras, tierra, llantas y palos para indicar que hay un hoyo.

Sergio Pablos Gutiérrez, director del Organismo Operador, dijo que lamentablemente a la fecha suman ya al menos cien tapaderas del sistema de alcantarillado que han robado los amantes de lo ajeno, causando perjuicios y pérdida de recursos al exponer también a los automovilistas y transeúntes.

Dijo que las piezas que fueron sustraídas por el valor del cobre, fueron ya sustituidas por tapas hechas de un material llamado concreto polimérico, que carecen de valor para su venta.

Señaló que el OOMAPAS, dirigió un oficio a los diferentes negocios dedicados a la compra y venta de chatarra y fierro viejo, en el que se les comunica que si detectan dichas piezas en sus negocios serán sancionados conforme a la ley.

El titular de OOMAPAS, expuso que el robo obedece a que las tapas están hechas de fierro fundido y eso las hace atractivas para los vándalos, porque las venden en los negocios de reciclaje.