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Después de las reformas estructurales de 2013 han continuado las leyes secundarias

Ya se empezaron a sentir los efectos económicos de las modificaciones en las leyes secundarias, consecuencia de las reformas estructurales de 2013. Así, en los diversos sectores de la actividad económica, se cimbraron los precios de las acciones, y de sus bienes y servicios. Por lo general, los efectos positivos –la mayoría-- se sintieron en los sectores con posibilidades de crecer y, también negativos, en las actividades con elementos monopólicos en sus estructuras.

Así, América Móvil arrastró el mercado de valores el martes pasado, con los efectos del valor de sus acciones y por su peso en la Bolsa Mexicana de Valores. Pero sus títulos cayeron casi 4% en su valor, el día en que el Gobierno Federal envió al Senado de la República la reglamentación secundaria de la reforma estructural en el sector de Telecomunicaciones.

Pero también ha habido falta de información y confusiones porque ese mismo martes, las acciones de Televisa cerraron con un alza de 1.07%, no obstante que tres semanas antes, el 7 de marzo, el valor de sus acciones y las de América Móvil sufrieron caídas significativas, cuando el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) los declaró “agentes económicos preponderantes”. Como consecuencia, las acciones de América Móvil subieron 1.50% mientras que las de Televisa cayeron 2.32 por ciento.

Estos son ejemplos de los resultados de modificaciones en las leyes secundarias, por dos empresas. Ambas fueron declaradas hace cuatro semanas como “agentes económicos preponderantes” –Televisa y América Móvil– y se esperaba que fueran sometidas a un escrutinio más estrecho y a sanciones más duras, a fin de aumentar la competencia en su sector.

De hecho, en el texto de las leyes se destacan mayores obligaciones para los “agentes económicos preponderantes” y penalizaciones que van desde revocación de las concesiones; multas hasta del 5% de los ingresos del concesionario; o hasta 164 millones de veces el salario mínimo para quienes incumplan las nuevas disposiciones.

Es evidente de que se está cumpliendo la intención del Gobierno Federal, de favorecer a los que ofrezcan competir en el mercado, versus los monopolios, casi monopolios o agentes económicos preponderantes.

Evidentemente, también se esperaba que tomaran acciones o cambios de políticas, como la eliminación de larga distancia nacional para crear mayor margen competitivo a corto plazo en algunas de las telefónicas, ya que se esperaba cierta respuesta competitiva de Telefónica y Iusacell. No así respecto a grandes ventajas para América Móvil que, en ese capítulo, ya cobraba su cuota del 70% de ese mercado, con telefonía móvil y banda ancha.

Es claro que las iniciativas de la ley secundaria en la Reforma de Telecomunicaciones podrán tener implicaciones para América Móvil ya que probablemente se le aplicarán medidas asimétricas para “nivelar la competencia”.

Cerca de 35% de los ingresos totales de América Móvil provienen de México, de manera que los inversionistas están preocupados por el impacto económico que pudiera tener la firma.

También fue aprobada en la Cámara de Diputados, por una mayoría preponderante, la Ley de Competencia Económica, que fortalece la capacidad de defensa de los agentes económicos y obliga al Ejecutivo Federal a justificar los procedimientos de investigación.

Por su parte, en el sector vivienda hay un debate sobre la importancia de las tres vivienderas grandes que entraron en serios problemas en los últimos dos años, por su excesivo endeudamiento, GEO, URBI y HOMEX, lo que las llevó a reducir su producción de viviendas en el País.

Para Víctor Manuel Requejo, director general del nuevo Banco Inmobiliario Mexicano, “se ha magnificado el problema por el que atraviesan tres de las principales constructoras de vivienda del País, pues el mercado inmobiliario no son esas tres”. Explica que en el País hay cerca de 1,700 constructoras, y que en 2012 “manejaron sólo 17% de las casas que se edificaron ese año. Son muy importantes, es cierto, pero no constituyen el mercado”.

El director general del Banco Inmobiliario Mexicano, acepta que los últimos años –a raíz de la crisis de 2008– han sido complicados para el sector vivienda; pero aún y ello, en 2012 y de nuevo en 2013, se construyeron cerca de 350,000 viviendas, además de la oferta de otros servicios como casas usadas, casas para la renta, remodelaciones y construcción.

Para atender esa demanda hay cerca de 1,700 vivienderas, pequeñas y medianas, regionales y demás, que están aprovechando la coyuntura por la que atraviesan las tres constructoras grandes ya que “siempre que alguien se retira de la competencia, hay otros que ocupan su hueco y no pasa absolutamente nada”.

Comenta que “es precisamente ese nicho el que Banco Inmobiliario Mexicano atiende, dando créditos puente o de construcción, para viviendas a empresas pequeñas y medianas. Dice: de “las viviendas que nosotros atendemos, 60% son Pymes; y los créditos son de 8 millones, de 15 o de 25 millones, para construir 50 ó 100 casas”.