Hernández está acusado del homicidio del norteamericano Glen Lich, dueño de un rancho en Kerreville, Texas, donde Ramiro Hernández se desempeñaba como carpintero.

EL UNIVERSAL
MÉXICO, D.F.- Amnistía Internacional emitió un comunicado en el que piden al gobernador de Texas, Rick Perry, otorgar el indulto a Ramiro Hernández Llanas, mexicano sentenciado a muerte el próximo miércoles 9 de abril de este año a las 18:00 horas, tiempo de Texas.
La organización considera que las autoridades y el gobierno de Texas "sentenciaron a muerte a Ramiro Hernández con base en estereotipos raciales y opiniones de "testigos expertos" que han sido desacreditados". Esto, debido a que durante el juicio realizado a Hernández en el año 2000, la fiscalía hizo uso del testimonio de un psiquiatra desacreditado por sus propios colegas, aseguran.
El doctor James Grigson, quien fue expulsado de la Asociación Americana de Psiquiatría, refutó las opiniones de expertos en salud mental que habían sido presentadas por la defensa de Hernández a pesar de que nunca había examinado al acusado, asegura AI. Además afirmaron que "el testimonio del Dr. Grigson ha sido desacreditado en los últimos años por sus colegas, quienes incluso utilizaron el término "ciencia basura" para describirlo.
Grigson aseguraba que Hernández era un sociópata peligroso para otros reclusos. Además de las declaraciones de Grigson, otro psiquiatra, Richard Coons, afirmó en 2008 que la conducta criminal del prisionero era apropiada para el "grupo cultural al que pertenecía". Coons tampoco conocía a Hernández ni a ninguna persona que tuviera contacto con él, además, no hablaba español, asegura AI.
De acuerdo a información de AI la Asociación Americana de Discapacidades Intelectuales y de Desarrollo, fundada en 1876, la organización más grande de EEUU basada en comunidades que trabaja con personas que tienen alguna discapacidad intelectual o de desarrollo, también pidió a la Corte que interviniera pero ésta se negó.
"Ramiro Hernández, quién es y de qué se le acusa"
Ramiro Hernández Llanas vivía en una casa de cartón junto a un basurero y sufrió abusos durante su infancia en México, además de pobreza extrema.
Llanas sufre de déficit adaptativo severo en un rango de áreas incluyendo lingüística, académica, conceptual, social, de trabajo y doméstica. Con base a estudios realizados en la década pasada se determinó que Llanas cuenta con un Coeficiente Intelectual de 50 a 60.
Hernández está acusado del homicidio del norteamericano Glen Lich, dueño de un rancho en Kerreville, Texas, donde Ramiro Hernández se desempeñaba como carpintero.