El artefacto de acero que mide 35 centímetros de largo por 15 de ancho y pesa 3 kilos y lleno de pólvora.

Por Candelaria González

TRIBUNA

Por más de 50 años, un vecino de la colonia Plano Oriente, mantuvo una bomba, de las mismas con que un 25 de abril de 1929, aviones del Ejército Nacional bombardearon Cajeme, durante la persecución contra las fuerzas de la “Rebelión Escobarista”, que habían acampado en este lugar, y de las cuales una explotó y causó daños a un negocio por las calles Sinaloa y No Reelección, donde ahora opera un restaurante de comida china.

Ayer don Rubén Espinoza Velásquez, de 81 años de edad, dijo que ya podrá dormir tranquilo, “ya no tendré la bomba”, artefacto que fue encontrado por su primo hermano Gildardo Velásquez en el Rancho La Sepultura, a unos metros de la Presa del Oviáchic, de donde se la trajo amarrada a la montura de su caballo y se la obsequió.

El artefacto de acero que mide 35 centímetros de largo por 15 de ancho y pesa 3 kilos y lleno de pólvora, lo conservó dentro de una hielera en el pasillo de su casa y siempre con el temor de que explotara, incluso afirma su hijo Rubén, que él y sus seis hermanos -al lado también de su mamá Ramona Barrón-, crecieron junto al artefacto, e incluso, a causa del mismo hubo familiares que dejaron de visitarlos por temor a que explotara.

Con la intención de que la bomba se conservara a la vista de todos como parte del recuerdo que una vez unos aviones bombardearon, la quiso dejar en varios lugares, pero nadie la aceptó.

“La quise donar, porque para mí es parte de nuestra historia y la lleve a muchas partes a donar pero les dio miedo, lo mismo fui al Museo de los Yaquis, a Sonora en la Revolución y me quedé con las ganas de dejarla en Álamos”, afirmó.

Ayer el director de Seguridad Pública, Isaac Apodaca Lauterio acudió al domicilio de la familia Espinoza Barrón por el antiguo artefacto, el cual como parte de la campaña de desarme que lleva a cabo el Gobierno Federal lo pondrá a disposición del Ejército Mexicano para su resguardo o destrucción, en tanto que a cambio del gesto mostrado por el vecino de la “Benito Juárez” le obsequiaron un vale por 2,500 pesos de despensa.