Banner

Acuerdan México y Francia librar las malas experiencias del pasado

Por Érika Hernández

AGENCIA REFORMA

CD. DE MÉXICO.- México y Francia sellaron la nueva etapa de su relación bilateral con oro y plata.

En su encuentro privado, los presidentes Enrique Peña Nieto y François Hollande se colocaron uno al otro la mayor distinción de su País a un extranjero: la Orden Mexicana del Águila Azteca, un collar en plata dorada, y la Legión de Honor en Gran Cruz, una insignia en oro.

No hubo en sus discursos nombres o coyunturas. Sin embargo, el invitado francés recalcó que ambos países han tenido una larga historia, a veces tortuosa, y con periodos de complejos. Siempre, aclaró, han librado esas etapas.

“A veces tuvimos momentos difíciles, pero siempre los hay entre grandes pueblos. Pero hoy, usted como yo, estamos abriendo una nueva página de las relaciones entre nuestros dos países”, asentó el Mandatario francés en la ceremonia de recepción.

Desde 2009 un Presidente galo no pisaba suelo mexicano. Lo hizo en marzo de aquel año Nicolas Sarkozy, pero su visita fue fría y ríspida por el caso Florence Cassez, y se agravó hasta que él y Felipe Calderón concluyeron su mandato.

Peña Nieto quiso recibir a lo grande a su homólogo, por lo que desplegó decenas de militares, helicópteros, caballos, cañones y bandas de guerra castrense en Campo Marte. Sólo el Presidente chino Xi Jinping tuvo un recibimiento similar, las otras visitas de Estado se efectuaron con una pequeña ceremonia en Palacio Nacional.

“Éste es un día crucial, señor Presidente, porque hoy, frente al mundo, relanzamos nuestra relación, para hacerla más cercana, más fuerte y con mayores beneficios para nuestras sociedades”, apuntó el Mandatario mexicano.

Incluso, confió en que como hace 50 años, cuando el General Charles De Gaulle y el Presidente Adolfo López Mateos -mexiquense al que suele recurrir Peña Nieto en discursos internacionales-, intensificaron sus lazos, ahora se logre esa unidad e impacto.

“Lo invito a que dialoguemos abiertamente para estrechar, aún más, los lazos”, concluyó.

En respuesta, Hollande le afirmó que lo acompañará en sus “ambiciones”, en sus reformas y en sus nuevos proyectos.

“Tenemos la voluntad de emprender una cooperación excepcional”, agregó.

Luego se encaminaron a la Residencia Oficial de Los Pinos. En el salón Venustiano Carranza dieron su aval a una declaración conjunta de 60 puntos, 42 de ellos acuerdos concretos, y establecieron una hoja de ruta para mantener un dialogo de Alto Nivel, a fin de no dejar caer nuevamente la cooperación.

En el salón Adolfo López Mateos, ambos aseguraron que “inventaron” una nueva fórmula para crear un clima excepcional entre los dos Gobiernos, no sólo caminar mano en mano como dispuso en 1981 el Presidente Francois Mitterrand, sino “corazón con corazón”.

El primer día de la visita del Presidente francés en México concluyó con una cena en Palacio Nacional, con cerca de 200 invitados, entre políticos, diplomáticos, funcionarios y miembros de la comunidad francesa en el País.