Por César Huerta
EL UNIVERSAL
MÉXICO.- El día que Eduardo Manzano "El Polivoz" decidió ser actor, fue porque se le apareció la Virgen.
"Y en ese momento, (ella) dejó de serlo", bromea el comediante.
Esa anécdota se conocerá en el libro "Vida, pasión y muerte de un actorazo", que Manzano prepara sobre su vida y del cual ya lleva cerca de 200 páginas escritas, la mitad de la obra.
"Es toda mi carrera y obviamente tengo que mencionar mis primeros peldaños, de quien tuve que agarrarme, asirme para quedarme, fue dificilísimo y no hay nada como sentir que triunfa la pasión, el profesionalismo", recuerda.
Agrega: "Nadie más que yo conoce todos los caminos que tuve que tomar, no es una biografía, sino un anecdotario de vivencias que consolidaron y acrecentaron mi carrera", apunta el histrión.
En el libro, que ya tiene coqueteos de algunas editoriales, tendrá 70% de su experiencia con Enrique Cuenca, su compañero de "Los Polivoces", con quien alcanzó el reconocimiento público en los años 70.
"Y no digo más, porque luego no lo van a comprar", señala.

Nueva historia
Manzano presentó en el pasado Festival Internacional de Cine en Guadalajara, la película "En el último trago", una producción de Jack Zagha en donde comparte créditos con José Carlos Ruiz y Luis Bayardo.
Cuenta la historia de tres amigos octagenarios, quienes deciden ir a Dolores Hidalgo, Guanajuato, para entregar al museo de José Alfredo Jiménez una servilleta con la letra original del éxito "Yo", como última voluntad de un amigo recién fallecido.
"El tema central es de que todos vamos a llegar a la edad de los personajes y vamos a tener esos sentimientos expresados en la película, que es de amistad y lealtad", señala Zagha.
La cinta, que está buscando distribuidor, contó con la colaboración del hijo del autor de temas como "El jinete" y "Ella" para el uso de varias canciones.
"Le decíamos ‘El Gato' por tener los ojos claros", indica Manzano, recordando su relación con el compositor guanajuatense.
Zagha comenta que ya se tienen acercamientos con el Gobierno de la Entidad del Bajío, para analizar la posibilidad de hacer una serie de actividades con el filme.
"Estamos rompiendo el esquema de mercado, tomando en cuenta que la mayoría de la gente que va al cine es de entre 15 y 25 años y los distribuidores buscan comedias, ese va a ser el reto de esta película, que conecte no sólo con los adultos, sino también los jóvenes", expresa Zagha.