El grupo de este año tiene el récord de participación con 175 jóvenes

Por César Leyva

TRIBUNA

Con cifra récord de 175 jóvenes participando en la Misión 27, este año se conmemoró el paso del misionero número 3 mil por La Lobera, lugar de campamento previo a visitar los pueblos a misionar.

Llegar hasta ese lugar representó andar por caminos estrechos y pasar cerca de seis horas soportando los rayos del sol y el polvo.

La Lobera es una pequeña comunidad en lo alto de la sierra donde los misioneros acampamos la primera noche.

Fue una noche de oración, alabanza y convivencia entre amigos.

El lunes nos despertó el frío pero se nos quitó con el fuego de la fogata donde calentamos el desayuno.

Después la coordinación pasó lista y ahí se constató que esta edición de la Misión Juvenil es histórica y ello se conmemoró con la colocación de una cruz de dos metros en La Lobera.

Después participamos en la celebración de la Palabra y realizamos una caminata amenizada por alegres cantos.

Mas tarde regresamos a los camiones que nos han traído hasta Chínipas donde luego de bañarnos en el río asistimos a una misa en la Parroquia del pueblo.

Hoy la caravana se separa, cada camión toma un rumbo distinto y empieza de manera oficial el trabajo de los equipos en las comunidades que se nos asignaron.

Si todo sale bien el domingo los carros pasarán de nuevo por nosotros para emprender regreso a casa el lunes.