Por Daniel Pérez
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- ¿Se imagina ser golpeado por un elefante? ¿Caer de un edificio de 4 pisos? ¿Intentar levantar un automóvil? ¿Conducir a ciegas por más de 40 metros?
Esas circunstancias son similares a sufrir un accidente de tránsito, aunque 9 de cada 10 se pueden prevenir evitando los principales factores de riesgo, aseguró Mauricio Romero, coordinador nacional de Juventud de Cruz Roja Mexicana.
Y esos factores son: conducir a exceso de velocidad, no mantener una distancia adecuada del vehículo de adelante, invadir el carril contrario, conducir alcoholizado, no usar el cinturón de seguridad o distraerse al usar el celular.
«Tenemos la costumbre de ponernos el cinturón y llevar al niño al frente con los brazos; a 60 kilómetros por hora, la fuerza que necesita una madre para sujetar a su hijo es la misma fuerza que si quisiera levantar un auto mediano.
«Cuando nos subimos a un auto, nos ponemos el cinturón de seguridad los de adelante, los de atrás nunca, el golpe de frente a 60 kilómetros por hora, tal energía llevan las personas de atrás que golpean al de enfrente con la fuerza de 3.5 toneladas... ¡como si te pegara un elefante!», explicó Romero Herrera.
Además, chocar con una pared de frente equivale a caer desde un cuarto piso, y contestar un mensaje de texto a 50 kilómetros por hora implica dejar de ver lo qué pasa en el camino por 42 metros.
Los riesgos, y las consecuencias en caso de un accidente, aumentan a mayores velocidades, como a las que se alcanzan a conducir en carretera.
Pese a ello, en estas vacaciones algunos conductores omiten extremar sus precauciones.
Niños que van de pie entre los asientos, hincados viendo hacia atrás, pasajeros que en las filas traseras no usan cinturón de seguridad o van acostados durmiendo son los factores de riesgo comunes.
En un ejercicio, Grupo Reforma acompañó el lunes a Francisco De Anda, experto en seguridad vial de la organización Safe Kids de México, a la caseta de la México-Cuernavaca.
Durante 20 minutos se observó que el 90 % de los ocupantes de la parte trasera de un vehículo no usaban los cinturones de seguridad, o viajaban más ocupantes y no alcanzaban a ajustarse el aditamento.
«El hecho de no traer el cinturón de seguridad, cualquier persona es un proyectil en potencia, es un objeto suelto que, en el momento de un accidente, continuará su recorrido hacia donde la inercia lo mueva y podrá golpear a otros pasajeros o salir despedido del vehículo», alertó De Anda Orellana.
México ocupa el séptimo lugar en el mundo por muertes por accidentes viales, los cuales causan más de 16 mil fallecimientos anuales, según datos del Consejo Nacional Para la Prevención de Accidentes (CONAPRA).