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Talleres registrados como mecánicos y pequeños negocios se dedican a desmantelar vehículos

Por Mar Zarrabal

AGENCIA REFORMA

CD. DE MÉXICO.- Muchos de los deshuesaderos en México están registrados como talleres mecánicos y pequeños negocios, pero en realidad se dedican a desmantelar vehículos e introducir las piezas al mercado informal, acusaron industriales.

Según datos de la Industria Nacional de Autopartes (INA), organismo que asocia a los productores del ramo, por lo menos hay un millón de coches en deshuesaderos de los cuales se obtienen refacciones usadas.

“Las (piezas) más buscadas son transmisiones motores, sistemas de tracción como ejes, caja de dirección, sistema de enfriamiento, que son caros de reparar y que con una refacción usada pueden quedar en operación por otro año”, explica Óscar Albín, presidente ejecutivo de la INA.

El desmantelamiento y comercialización de autopartes se incluye en la talacha del día a día de muchos de locales que funcionan como talleres.

Los precios de las piezas que manejan, según un recorrido de REFORMA, son hasta 70 por ciento más baratos.

“Se presta a que tengan carros robados o accidentados”, explica Manuel Valencia, director de Programas Académicos de Negocios Internacionales del Tecnológico de Monterrey, Campus Santa Fe.

“(Los deshuesaderos de autos) son complejos de legalizar porque hay un mercado negro de refacciones”, dijo.

La Secretaría de Economía no reporta esta actividad de manera formal.

“Se registran como talleres y refaccionarias en los censos económicos. Son difíciles de fiscalizar y monitorear, y los datos que se puedan encontrar no son fidedignos”, añadió Valencia.

Se buscó un estribo izquierdo de un Beetle 2008. En la agencia, ya colocado, la cotización fue de 5 mil 500 pesos; en otras refaccionarias de la Ciudad de México, entre 2 mil y 2 mil 500 pesos, pero en lotes pequeños del Estado de México la pieza se podía comprar entre 200 y 400 pesos, sin colocar.