EL UNIVERSAL
CD. DE MÉXICO.- Sólo se han consignado ante un juez 19% de las investigaciones de casos registrados de homicidios y desapariciones de periodistas, así como de atentados a medios de comunicación, de los cuales únicamente 10% han terminado en sentencia condenatoria, lo que arroja un índice de impunidad de 89%, informó la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).
A través de un comunicado, destacó que es notable el incremento de agresiones en perjuicio de periodistas, en torno a lo cual emitió su recomendación general número 20 en agosto de 2013.
En esta recomendación advirtió que la impunidad obedece a que al integrar las averiguaciones previas, las autoridades ministeriales incumplen con su obligación de investigar y recabar pruebas para llegar a la verdad de los ilícitos cometidos contra comunicadores, tales como homicidios, desapariciones, atentados, lesiones, amenazas e intimidación, entre otros.
Destacó que las autoridades encargadas de la seguridad pública tampoco han logrado, en otros muchos supuestos, inhibir a los agresores o desarrollado políticas públicas en materia de prevención del delito, tendientes a impedir la violencia que aqueja al gremio, todo lo cual constituye, por acción o por omisión, un aliento a la impunidad.
“Esto constituye actos que vulneran los derechos humanos a la vida, a la integridad y seguridad personal, así como a la seguridad jurídica y, en consecuencia, a la libertad de expresión”, expuso el organismo nacional.
La Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Cometidos contra la Libertad de Expresión (FEADLE), tiene registrados de enero de 2000 a febrero de este año 102 homicidios de periodistas en todo el País.
El Estado con mayor número de casos es Chihuahua, con 16, seguido de Veracruz con 14; Tamaulipas con 13 y Guerrero con 11.
En el mismo lapso tiene contabilizados 24 desaparecidos; Veracruz, Tamaulipas y Michoacán encabezan la lista con cuatro casos cada Entidad.
Sobre el tema, la CNDH destacó que a través de su Programa de Agravios a Periodistas y Defensores Civiles de Derechos Humanos, la Comisión Nacional ha recibido, del 1º de enero de 2010 al 28 de febrero de 2014, un total de 347 expedientes de queja relacionados con violaciones a derechos humanos cometidas en agravio de comunicadores y medios de comunicación.
De 2000 a la fecha, ha tenido conocimiento de la muerte de 88 periodistas o trabajadores del sector periodístico, asesinados, presumiblemente, por razón de su trabajo.
Asimismo, de 2005 a la fecha, ha documentado la desaparición de 20 profesionales de la información; así como 41 atentados perpetrados a instalaciones de los medios de comunicación de 2006 a la fecha, hechos ocurridos en 24 entidades federativas.
En los últimos dos años, México se ha mantenido en el séptimo lugar a nivel mundial en materia de impunidad por asesinatos de periodistas, de acuerdo con el Centro para la Protección de Periodistas de Nueva York (CPJ, por sus siglas en inglés).
México forma parte del índice de Impunidad establecido por el CPJ junto a países como Iraq, Afganistán, Siria y Somalia, donde existen frentes abiertos de guerra civil y en los que la administración de la justicia en los casos de asesinato de periodistas ha sido ineficiente, y que se estima es similar a lo que ocurre México.
El reporte más reciente del CPJ indica que en los últimos años México mantiene su posición como el País más peligroso para ejercer el periodismo en América Latina, y uno de los primeros cinco a nivel mundial.
De acuerdo con la lista, México ocupa el lugar siete, sólo precedido, en ese orden, por Iraq, Somalia, Filipinas, Sri Lanka, Siria y Afganistán. Presenta más casos de impunidad que naciones como Colombia, Pakistán, Rusia, Brasil, Nigeria e India.
Complementa los datos obtenidos por la organización Reporteros sin Fronteras (RSF) en cuya lista de 180 países, México ocupa el lugar número 152 entre las naciones que ofrecen menores garantías para el ejercicio de la actividad periodística.
En este año, la lista está integrada por 13 países, uno más que en el informe de 2013; en ambos casos México ocupa el séptimo lugar, donde los asesinos de comunicadores siguen en libertad.